“La Petite Mexicaine” después de Juan Pablo II

Inicia un día normal en la prefectura de la Casa Pontificia. Monseñor Georg Gänswein comienza la ardua tarea de alistar la agenda del Papa; debe estar consciente, desde hace algún tiempo, de que lleva en sus manos también la de cientos de periodistas, entre ellos Valentina Alazraki, periodista mexicana que destacó por su especial relación con el Papa Juan Pablo II y por el trabajo periodístico realizado en torno a él, al Papa emérito Benedicto XVI y al nuevo pontífice Francisco.

Hoy le invito a explorar las experiencias profesionales y personales más recientes de esta comunicadora latinoamericana, entre ellas su relación con Benedicto XVI, la cobertura del cónclave en el 2013 y su reciente incursión en la red social Twitter.

¿Cómo fue su relación con Benedicto XVI?

Valentina Alazraki saluda al hoy Papa Emérito Benedicto XVI

Valentina Alazraki saluda al hoy Papa Emérito Benedicto XVI

“Desgraciadamente no tuvimos una relación humana, vamos a decirlo así, sino solo profesional, y esto en el sentido más estricto de la palabra, porque la relación que tuvo el Papa con la prensa se limitó a breves conferencias de prensa en el avión con preguntas que nosotros habíamos tenido que dar previamente y que escogían para que él respondiera. Pero más allá de esas respuestas, el Papa no pasaba a saludarnos, o preguntarnos de dónde éramos o para quién trabajábamos, faltó esa parte humana.”

¿Cómo fue la noche de la elección del Papa Francisco? ¿Qué sintió cuando salió el humo blanco?

“Bueno, estábamos en transmisión, desde la apertura del cónclave siempre estábamos en vivo y esperábamos las fumatas, que podían ser negras o blanca, nunca sabes cuándo será. En todos los cónclaves siempre hemos estado transmitiendo en vivo con Joaquín López-Dóriga y el ojo en el monitor viendo la chimenea de la Capilla Sixtina, luego salió el humo blanco, siempre estamos en esa situación de no poder estar en la Plaza sino en la azotea en la Vía de la Conciliación. Esta vez corrí con la suerte de que ya lo conocíamos, por una reconstrucción del cónclave anterior que nunca fue desmentida en la que el Cardenal Bergoglio habría obtenido 40 votos. Entonces al conocerlo la información te sale más natural. A mí me recordó mucho la llegada del Papa Juan Pablo II, porque Juan Pablo dijo “Han escogido a un Papa de un país lejano” y aquí el Papa dijo: “Los cardenales me han venido a buscar al fin del mundo”.

¿Cómo fue conocerlo en el Hospital por la visita que le hizo al Cardenal Lozano Barragán?

Valentina Papa Francisco“Esa fue una circunstancia muy bonita porque fue muy familiar, de hecho lo primero que le dije fue que yo era periodista pero que no estaba ahí como periodista, para que no se asustara (ríe), le dije que estaba ahí como amiga del Cardenal que me dio esa posibilidad y me invitó a estar presente. Fue muy familiar, él bromea mucho, es muy muy bromista. Me causó una impresión muy cálida porque me gustó mucho que se preocupara tanto por la salud del Cardenal y le pidió a los médicos que hablaran con él a solas. Ahí se vio que no era una visita de cortesía, sino un interés humano.”

Valentina sigue de cerca todos los acontecimientos que van ocurriendo con el pontificado del actual Papa Francisco, pero a diferencia de hace unos años cuando hacía la nota, la enviaba y hasta ahí llegaba su labor informativa, hoy twittea con sus seguidores las noticias que vive personalmente sobre el Papa. No hay domingo que no se vean sus informes sobre el Angelus o miércoles sin sus reportes de la Audiencia General.

¿Cómo encontró Twitter? (@valealazraki)

“Todavía soy novata, no te creas (ríe), la verdad es que hace pocos años cuando empecé a escribir los libros después de la muerte de Juan Pablo II, mi editor de Planeta me dijo que tenía que probarlo, y luego Joaquín López-Dóriga me dijo que no era posible que no lo usara y que tenía que probar. Yo no lo intentaba porque me daba la sensación… no de que fuera una pérdida de tiempo, sino que al ver que las personas en lugar de estar hablando conmigo o con otras personas se la pasaban twitteando yo decía: “Es que se están perdiendo la parte real por estarlo compartiendo en Twitter”. Y me parecía estar viviendo de una forma virtual y perdiendo lo real, y todavía sigo pensándolo, y es por eso que twitteo cuando no hay nadie a mi alrededor, porque si estuviera alguien conmigo me parecería que me pierdo algo de la vida real. Lo que me gusta mucho es que es una forma muy bonita de compartir, y sí logras sentir la cercanía de la gente, pero creo que se debe a la fuente que cubro y la relación tan peculiar que tuve con Juan Pablo II, por la idea que la gente tiene que soy alguien familiar. Veo que la gente se dirige a mí con esa misma cercanía.
Creo que me está ayudando que haya sido elegido el Papa Francisco, porque para escribir y compartir creo que debes tener ganas de hacerlo, que algo te caiga bien y te llame la atención, y te da el deseo de compartir. Yo he empezado a compartir más después de la elección del Papa”.

El día de esta periodista comienza a las 6:30 a.m., despierta en medio de noticieros, en la casa y en el radio, cuando va en el carro. Lleva a su hija a la escuela y sigue la única hora que toma para sí, que es cuando puede ir a las 8:30 a hacer una hora de gimnasio, porque siente que es importante sentirse bien para trabajar bien.

Valentina reportando desde la Plaza San Pedro en El Vaticano para Noticieros Televisa - Cortesía de Valentina Alazraki.

Valentina reportando desde la Plaza San Pedro en El Vaticano para Noticieros Televisa – Cortesía de Valentina Alazraki.

Luego ve la nota que tiene que cubrir. La Sala de Prensa abre de 9:00 a.m. a 3:00 p.m., pero ahora con los comunicados si surge algo en la tarde lo cubre inmediatamente. Tiene que enviar una nota diaria para Televisa y para Foro TV. La rutina es cubrir, volver, editar… Ese es un día normal en el cual su teléfono pasa encendido las 24 horas sin importar dónde se encuentre, ya que no puede correr el riesgo de perder una llamada, algo que, según ella, si eres corresponsal traes completamente incorporado.

Si revisáramos la agenda de esta periodista seguramente encontraríamos muchas similitudes con la del Papa, ya que asiste a todos sus eventos y viaja con él en todas sus peregrinaciones. Ella es Valentina Alazraki, la mujer que no tiene miedo a compartir las anécdotas de un libro al cual hoy le quedan muchas páginas por escribir.

La Misa que fue… Misa

Yo sé que posiblemente usted haya visto en redes sociales comentarios sobre la Misa Twittera, tanto positivos como negativos.

No sé si usted pensaba que como signo de paz lo que iban a darse los twitteros era un follow, o quién sabe qué pensó que sería aquello. Lo que espero es que hubiera estado consciente de que lo que se quería era un momento de unidad.

Personalmente no apoyo el uso de las redes sociales durante la misa, así que no las utilicé, pero ni siquiera las necesité para sentirme a gusto y vera los twitteros que normalmente uno lee y que causa tanta curiosidad ver en persona.

Ante las críticas, que yo no calificaría de conservadoras sino de

El grupo de twitteros que asistieron a la segunda eucaristía dedicada a los usuarios de redes sociales - Foto: Lorena Bogantes.
El grupo de twitteros que asistieron a la segunda eucaristía dedicada a los usuarios de redes sociales – Foto: Lorena Bogantes.

“malintencionadas” sólo puedo decir una cosa: que Dios los bendiga.
Esos criticones no lograron tener en una eucaristía completa a un grupo de twitteros que es testigo día a día de la hostilidad que hay en contra de la religión en las redes sociales, en cambio, la Misa Twittera sí lo logró, si eso no es el Espíritu Santo, yo no sé qué será.Además hubo quienes recurrieron al pecado mismo para sabotear los planes de la eucaristía, se fueron directo al recurso de la mentira. Yo iba de camino a Barrio Córdoba cuando me llegó un tweet que decía “se canceló la misa”, mi sorpresa no fue pequeña, y aumentó al ver que le envió lo mismo a todos quienes habían utilizado el hashtag “#MisaTwittera”, yo no sé, pero me queda claro que mentir es pecado, y quienes lo hicieron fueron quienes aseguraban que los asistentes éramos “profanos”. Y me encanta pensar que mientras ellos se quedaban en sus casas deleitando su hígado viendo el time line nosotros estábamos en una eucaristía, donde el centro era el de toda misa: Cristo.

Fue una experiencia bastante buena, al final la foto grupal fue más amplia que la de hace dos años, y eso significa que la pesca fue abundante. No hay que engañarse a sí mismo y decir que quienes fueron reflejan el catolicismo dentro de Twitter, porque no es así, pero estas personas dieron un signo que nadie más se atrevió a dar y asistieron a la eucaristía, atendieron el mensaje, lo transmitieron y lo guardaron, a eso yo le llamo evangelizar, no sé ustedes.

Pbro. Álvaro Sáenz.

Pbro. Álvaro Sáenz.

El Padre Álvaro fue víctima de duras críticas, y estas sólo sirvieron para que escucháramos una homilía cargada de mensaje, y que a todos nos dejó algo para seguir en la sociedad como cristianos.Ahí vi también al ministro René Castro, sus declaraciones a los medios de comunicación me hicieron pensar y recapacitar en que, dependiendo de los políticos, siempre hay un campo para Dios al ejercer ese complicado ministerio.

Yo no sé si usted fue de los que puso el uso del celular sobre el Pan y el Vino, déjeme decirle que nosotros no, y tuvimos muy claro que quien estaba ahí era Cristo, y no movimos el centro de la eucaristía como sí lo hicieron otros.

Cada quien con sus reservas, pero definitivamente espero que haya más misas twitteras, y que o haya que esperar dos años más para próxima.

Foto grupal 2011.

Foto grupal 2011.