Una promesa a mis ojos…

Sonaba en la radio esa canción de “aire… en esta lenta tarde de verano…” mientras estaba lavando los platos… Puse atención a ese verso y volví a ver hacia el patio de atrás. El sol daba gloriosamente sobre los árboles y el viento movía sus hojas magníficamente…

“La mente cuando baja la marea…” dice la canción en este momento, y aunque está totalmente fuera de contexto me transporto a la playa y pienso: “Qué bonita tarde debe estar haciendo en Jacó…”.

Dejo los platos un momento y camino hacia el patio donde una extraordinaria tarde me esperaba con la esperanza de que me quedara viéndola hasta el final. Desgraciadamente no puedo, pero pienso: “qué afortunado fui de haber podido ver este atardecer”.

Por un momento, cuando volví a mi tarea de lavar platos, volví a México… A Roma… A Atlanta… Volví a los momentos que tanta feliciadad me dieron este 2014.

Haber visto en Atlanta el primer partido de la Selección de Costa Rica en el Mundial de Brasil, por ejemplo… Lo cierto es que yo no creí que arrasaríamos de la manera en que lo hicimos ese día: ¡3-1! ¿Nosotros? ¿Costa Rica? ¿El mini país en el centro del continente derrotando a Uruguay? ¡Por Cristo resucitado!… “Too much!”, diría mi hermana.

Y ese resultado era a penas la entrada del banquete que la historia nos tenía preparado para este mundial… ¡Costa Rica en cuartos de final!… Esos partidos van a quedar en nuestra memoria para siempre.

Termina ese momento de reflexión y sigo lavando los platos… De repente estoy en Roma, encerrado entre un millón de personas viendo hacia la Plaza de San Pedro… Estos ojos que habían visto hace unos minutos aquel atardecer son los mismos que en abril habían llorado de alegría al ver a Juan Pablo II ser elevado a los altares.

Guadalupe JovelAhora cambia el panorama… No veo nada. Sé que estoy arrodillado, pero por algún motivo mis ojos están cerrados… Los abro y veo a la Virgen de Guadalupe a 5 metros de mí… Me doy cuenta de que estoy llorando de nuevo. ¡Cuanta gloria para un solo momento!

De nuevo me transporto… Querétaro de noche, una ciudad colonial espectacular… Mis ojos vuelven a ver hacia abajo y veo la ropa que ando puesta… A falta de un abrigo tuve que ponerme una cobija de avión a manera de poncho para no ser castigado por el viento… ¡Qué polada! Pero qué alegre me siento.

Pausa…

Abro los ojos de nuevo y tengo ante mí el espectáculo de los platos que me esperan. Termino de lavarlos y comienzo a hablar con mis ojos”.

– ¡Cuantas cosas vieron este año! Cuántas alegrías pasamos… Dios fue grande con nosotros…

Recuerdo no solo los lugares que visité, sino las personas que conocí… Joaquín Lopez-Dóriga, María Antonieta Collins, Gabriela Frías, Lucía Navarro, Adriana Durán… Periodistas que siempre había querido conocer.

Recuerdo las personas de las que me hice “amigo” mientras íbamos hablando en el bus… No he vuelto a verlas, pero son parte de esas personas que aunque no son conocidas por muchos a mí me dejaron algo con esos minutos de plática.

Atardeceres ticos de verano

Atardeceres ticos de verano

El atardecer aún no termina, vuelvo a salir al patio y miro aquel cielo que se quema en color anaranjado. “¡Gracias Señor!”, es todo lo que puedo pensar.

Es ante ese cielo pintado por Dios que hago una promesa a estos dos ojos que tantas alegrías me dieron este año: “Les prometo que sin importar lo que pase, intentaré que cada año que nos quede por vivir veamos cosas tan estupendas como las que vimos este año”.

Es curioso cómo en momentos así las penas que vivimos parecen esfumarse… Yo lo explico de una manera: Al final del día, al final del año y al final de la vida no son las penas las que vamos a recordar… Sino los buenos momentos que nos hayamos permitido vivir.

Dios quiera… Esta historia apenas comience, pero si no es así y muero mañana no importa… Porque lo que espero ver cuando muera será el mayor tesoro que estos ojos cafés hayan visto…

Usted le pone el nombre que quiera… Yo le llamo Dios.

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Les comparto esta breve versión banda (Un minuto 40 segundos) de la canción “Cuando baja la marea” de Yuri… Culpable de este artículo.

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Entre números y letras: Gabriela Frías

Los días de Gabriela Frías pasan sumergidos entre dos mundos que muchos dan por antagónicos. Sin embargo, ella los encuentra fascinantes. Su mente privilegiada está acompañada de una personalidad cautivante y una sonrisa sincera que la acompaña a cada minuto. Asegura que le “chocan las fotos”, pero no le niega una a quien se la pide.

Su dinamismo en la pantalla le ha permitido ganarse la confianza de su audiencia, que la prefiere por su manera clara de informar de la actualidad económica todas las noches en el programa estelar CNN Dinero, en CNN en Español. Frías es además una de las periodistas con más antigüedad en dicha casa informativa, ya que desde el 2000 se ha mantenido como uno de los rostros más conocidos en Latinoamérica en lo que a noticias se refiere.

Le invito a conocer un poco más de esta talentosa periodista mexicana.

¿Cómo era Gabriela de niña?

Facebook.com/Gabriela-Frias-oficial

Facebook.com/Gabriela-Frias-oficial

“¿En serio? (risas) Un poco nerd, muy introvertida, mucho de leer, tomaba clases de muchas cosas: guitarra, piano y ballet – que era lo que más me gustaba -, me encantaba patinar y era bastante aplicada en la escuela. Soy la segunda de cuatro, y era buena alumna, terminé siendo medalla de honor en la primaria, con buenas notas, y como tengo padres que trabajan mi misión era quitarles la preocupación de mi desempeño escolar, así que bastante buena hija en ese sentido”.

¿Y era mejor en matemáticas o en español?

“Yo tuve malos profesores de matemáticas, pero era buena. Mi papá era ingeniero, así que tenía un buen papá que me explicaba lo que no me podía explicar el profesor. Siempre fui muy buena para los idiomas, así que en español era muy buena, pero en inglés era mejor”.

¿En qué momento descubrió el periodismo?

“En la preparatoria tuve una maestra muy buena, ya ves que hay maestros que te marcan en la vida y yo tuve una que nos daba una materia llamada ‘problemas políticos, económicos y sociales de México’, súper interesante, súper entretenida, y ahí fue donde dije: ‘me quiero meter a estudiar periodismo’, y ella fue la que me dio los datos de la universidad a la que terminé yendo, una escuela netamente de periodismo”.

¿Y desde el primer momento la mirada estaba puesta en economía?

“No, te voy a ser franca. No, porque en la época en que yo entré a estudiar periodismo en México había este idealismo por el periodismo de guerra, y ser corresponsal de guerra era lo máximo. Y en el México de ese momento había un sistema político muy cerrado, y yo no me imaginaba simplemente tomándole declaraciones a los funcionarios y sirviendo de “bocina”. Era esa época en la que México estaba dominado por el PRI, había muy poco activismo ciudadano, y eso fue lo que me hizo pensar en meterme a periodismo político. El periodismo cultural me gustaba, pero pensé que convertir una pasión en obligación me iba a aburrir”.

¿Si hacemos un balance entre periodismo y economía qué es lo que predomina en Gabriela?

“El periodismo, porque lo entiendo como un servicio, y entiendo que lo que yo no entienda la gente que no lo vive, lo lee y lo consume todos los días menos va a entenderlo, y porque hay una virtud muy linda en el periodismo que es esa curiosidad con la que uno tiene que entrar a conocer la información, la cultura, el mundo, las formas de pensar, etcétera”.

Gabriela estudió en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, en la Ciudad de México, y realizó una especialización en economía en el INCAE Bussiness School, en Costa Rica. Incursionó en el periodismo económico en 1997, en el periódico Reforma de México. En el 2000 entró a CNN en Español y desde entonces ha estado al frente de programas como “En efectivo”, “Economía y Finanzas”, “CNN Dinero”, “Fuerza en Movimiento”, entre otros.

Después de 16 años en periodismo económico ¿le gustaría hacer un cambio de dirección y cubrir algo más?

“CNN tiene un poco de escuela para pensar no solamente en economía, estoy en una escuela en la que puedo hablar también de las noticias políticas, es difícil separar la política de la economía, y tú lo sabes muy bien, pero me encanta lo que hago. Quizá la respuesta es: no, me quedo aquí”.

¿Qué es lo que más la llena del periodismo?

10403601_1462768453978278_2744362477339865445_n“Que uno puede aprender y estudiar mucho todos los días, que el debate de ideas te hace ver que nada es absoluto y mucho es relativo – pero no se puede generalizar -, que hay que incorporar la idiosincrasia y las culturas para entender bien como se ven las cosas desde la óptica de la gente que lo vive, uno como periodista lo presencia pero la manera en que lo viven es más importante”.

¿Cuál ha sido la noticia que más la ha marcado cubrir en estos años de carrera?

“Muchas, no hay una. La virtud de este negocio es que mañana es un día nuevo, y si te fue muy bien, empiezas desde cero, y si te fue muy mal también empiezas desde cero a cubrir la nota.

Hay tantas notas, pero destaco el efecto económico de los atentados del 11 de septiembre, cuando estalló la burbuja de internet en 2001, los temblores en Haití y el esfuerzo de recuperación – que es donde entramos nosotros como periodistas económicos-. También las crisis en Europa, Argentina y Uruguay, los cacerolazos, el golpe de Estado en Venezuela.

Recuerdo las elecciones en México, cuando se rompe la hegemonía del PRI y entra Vicente Fox, la gente eufórica como si hubiera jugado la Selección Mexicana, y yo fui a votar. Yo no me podía perder un momento de esa historia que estábamos escribiendo en ese momento, lo demás ya es lo de menos en este momento, pero eso también fue muy importante”.

¿Qué características tienen todas estas en común para que la marquen a nivel profesional y personal?

“Primero que se trata del evento inmediatamente posterior al hecho concreto. Los atentados del 9-11, por ejemplo, el siguiente capítulo fue la economía, y creo que eso es fundamental. Hay una parte muy interesante, y es aprender cómo la gente reacciona en países como Argentina con tantos medios de cambio que se generaron después del default, aprende uno más de lo que viven los ciudadanos que de lo que uno puede decir como economista, es esa capacidad de ajuste que tenemos como seres humanos”.

Al ver hacia atrás y recapitular su historia Gabriela se llena de emoción y cuenta con entusiasmo cómo pasó de ser la joven reportera de Reforma, al rostro de la economía de CNN en Español.

¿Cómo llegó la propuesta de CNN a su vida?10440773_1466794576908999_1837739372056284642_n

“Fue muy emocionante, yo estaba trabajando en Reforma, no estaba buscando nada fuera de mi país, pero CNN estaba buscando un socio en México para hacer contenido para televisión con alguna empresa reconocida, y Reforma era esa empresa. Nos pusieron a varios periodistas con camarógrafos. Nos enseñaron a empaquetar los proyectos de prensa escrita para televisión y me escogieron para estar al frente de ese proyecto. Fueron los “pininos”, diríamos en México. Aprendí de todo este tema de la imagen, el look, el maquillaje, y todas estas cosas que como periodista de la calle no te preocupan tanto.

Terminado ese proyecto nos dijeron que CNN iba a buscar a algunos de nosotros, y me buscaron. Hice la entrevista en 1999, me dijeron que estaban interesados pero no salía la visa y pensé que no iban a contratarme, pero el 14 de febrero del 2000 ya estaba yo aquí (en Atlanta) y estaba emocionadísima.

Mis papás no creían que me iba hasta que llegó la famosa visa y el camión la mudanza, me pidieron que pusiera mi ropa en cajas y me preguntaron si quería llevarme comida de México y les dije: “OK, voy a ir a comprar algo al súper”, y me fui a comprar comida mexicana y ¡oh sorpresa!, el primer fin de semana viviendo aquí en Atlanta me di cuenta que está lleno de mexicanos, así que no había necesidad de comprar comida”.

¿Y le hace falta México?

“¡Claro! ¡Claro! México es mi patria, es mi corazón, pero quiero este país (Estados Unidos), porque ha sido muy generoso conmigo”.

¿Le han dicho “yo quiero ser como usted cuando sea grande”?

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Jovel Álvarez y Gabriela Frías

“Sí, y es un súper halago, se siente increíble, sientes que tu trabajo es bien hecho y recuerdas que es un servicio lo que haces”.

De lo que pasa fuera de la rutina del trabajo, ¿qué es lo que la hace decir: “No me equivoqué, esto es lo mío”?

“No sé si son experiencias que estén afuera, pero por ejemplo, el día en que haces la entrevista, que preguntas y el invitado te da lo que es práctico y dimensiona la situación, y sabes que como tú lo entiendes los demás lo están entendiendo. Esas son las cosas que se lleva uno a casa.

Fuera de la oficina me gusta leer y hacer ejercicio, dejé el ballet por un problema de espalda pero no dejo el yoga o los pilates, eso me gusta porque me recuerda esos años en los que estaba yo metida a las 8 de la noche haciendo ballet”.

¿Cuál es la clave del éxito?

“Estar preparado para lo que venga”.

¿Cómo se solucionan las “metidas de pata” al aire?

“Cuando eres novato se siente muy mal, cuando tienes mucho tiempo haciendo esto sabes que es normal, le puede pasar a cualquiera y no te atacas ni te tiras al piso, lo tomas como algo que sabes que todos vivimos, pero reconocerlo y seguir adelante es lo que toca hacer.

Hay una cortina muy fuerte entre los periodistas, que es el temor de no saber algo y preguntar porque sientes que la gente se va a dar cuenta que no sabes, pero son licencias que no podemos dejar de darnos para no perder el piso y reconocer que a veces uno no lo sabe todo”.

¿Cuál es su entrevista soñada?

“Bill Clinton, me encantaría, o Winston Churchill si me llevas al pasado, esa sería una de las entrevistas que más ganas me daría haber hecho”.

¿Y cuáles de las que antes eran soñadas ya logró?

Muhammad Yunus, por premio Nobel de la Paz, microcréditos, me pareció ¡fantástico, fantástico, fantástico! También directores del Fondo Monetario Internacional, es para nosotros como escalar el Everest, sentarse y preguntarles lo que hasta puede resultarles incómodo es importante y no perder el piso cuando estás frente a ellos.

Pero a veces la gran entrevista no tiene que ser al gran personaje, es al que sabe explicar cómo funciona algo, una beca, un proyecto, un modelo de negocios, para un reportero de negocios – en mi humilde opinión – el mayor valor es el que te trae un invitado que sabe lo que está diciendo, no necesariamente opina, pero te describe.

¿Cómo le gustaría ser recordada en 50 años por ejemplo? 

Favor que me haces (risas). Como una periodista comprometida, que le gusta su trabajo que genera valor agregado, pregunta lo que los demás necesitan saber y respetuosa de culturas, idiosincrasias y maneras de pensar. Una periodista seria. El nombre es lo que uno se lleva, no importa donde estés.

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Ella es Gabriela Frías, la mujer de las finanzas.

Adriana Durán: “El día que yo olvide lo que me costó, no voy a valorar lo que tengo hoy”

Imagine por un momento a una niña sentada con su padre viendo con gran atención un partido de fútbol. Ella es una de seis hermanos (cuatro hombres y dos mujeres), sin embargo, siempre ha sido la que más tiempo pasa con su papá viendo los deportes en la televisión.

Fue su padre quien le presentó a esta niña cartaginesa ese mundo que se convertiría más adelante en una de sus pasiones, y fue junto a él que tuvo la oportunidad de ver a su amada Selección en un Mundial de Fútbol, pero no por televisión, sino en la Arena Fonte Nova, en Salvador Bahía (Brasil).AdrianaDurán-1

Hoy esta niña ha crecido, ha estudiado y se ha convertido en una de las periodistas más queridas de su país. Confiesa que actualmente le encanta hablar de fútbol con sus hijos, y que ellos mismos le han dicho que resulta fascinante poder tener esas conversaciones con su madre.

Una vez concluido el capítulo que la trajo de vuelta a ese campo en el que dice sentirse “como pez en el agua”, Adriana Durán, la dama de los deportes, hace un balance de su sorpresivo regreso al periodismo deportivo, gracias al Mundial de Brasil 2014.

¿Qué va a significar para usted de ahora en adelante “Brasil 2014”?

Yo puse en Twitter algo que me salió del corazón: “Este fue mi mejor mundial”, porque me atrapó en una etapa diferente de mi vida profesional, con una madurez diferente, con una seguridad y un dominio diferentes. También porque para las nuevas generaciones fue un poco sorpresivo ver a una cara femenina no solo presentando deportes, sino también, si se quiere, con un papel protagónico. Sobre esto te soy sincera, me sorprendió un poco la reacción de la gente, no hay lugar donde vaya y no me digan algo. Uno sabe que no es un billete de 10 mil pesos para caerle bien a todo el mundo, y aunque a algunos les habrá gustado hay gente que dirá que me vaya a hacer galletitas, como dijeron por ahí.

A parte de este sueño que teníamos los ticos de ver a La Sele triunfar, ¿usted imaginó realmente que podríamos llegar adonde llegamos?

Yo sí pensaba que podíamos llegar a octavos, nunca soñé con llegar a cuartos, con la sinceridad del caso. Nunca lo soñé antes del Mundial, pero cuando uno toma como referencia el partido contra Uruguay uno dice: “podemos soñar en alto”. Ese partido para mí fue el mejor partido de La Selección en su total, porque si bien fue un primer tiempo parejo, el segundo tiempo fue extraordinario, el futbol ofensivo moderno de una Selección por la que nadie daba un cinco. Por eso somos la gran revelación, porque logramos romper con todos los esquemas y destacar en un mundial donde muchos de los grandes favoritos quedaron eliminados tempranamente y además nos dimos el taco de eliminarlos.

¿Cómo vivió el partido Costa Rica – Holanda allá en el estadio?

Fue bastante intenso estar ahí porque todos confiábamos en que podíamos pasar de ronda, y estuvimos muy cerca de lograrlo. Yo estaba con mi papá, que tiene 75 años, él sentado y yo no paraba de brincar. Todos los ticos alrededor estaban sentados, no hacían nada, y yo toda efusiva brincando y pegando gritos y le decía a mi papá: “Usted tranquilo, no se me mueva”, porque era un partido muy intenso. Nos tocó los penales del lado del que estábamos sentados, entonces los vimos cerquita. Fue extraordinario. ¡Un regalo de Dios! No termino de darle gracias, porque todavía me parece un sueño haber podido estar ahí.

¿Y el sabor del final?

Triste, pero no lloré, porque tenía la satisfacción de saber que jugaron muy bien. Yo sabía que si se perdió en penales era porque se hizo un gran partido. Estábamos hablando de una Selección cuya camiseta tenía un peso histórico único, y nosotros estábamos de igualados haciéndoles la pega, y estuvimos cerquísima de pasar de ronda sobre ellos. Fue una bofetada para Holanda que un equipito los llevara hasta los penales. Fue doloroso quedar fuera, pero todos los ticos que estábamos en el estadio salimos con la frente en alto, porque se había jugado bien. Contrariamente a Argentina, que siento que fue una Selección que no llegó a su nivel deseado.

¿Esta experiencia del Mundial, en lo periodístico, la hizo sentirse en su charco? ¿Extrañaba los deportes?

Vieras que sí me gustó mucho, no sé si los extrañaba porque nunca me he separado 100% , pero a nivel de presentación y ligamen con la gente, fue muy lindo y muy casual. Lo de la Revista estaba planeado desde principios de año, pero cuando don Mario anuncia que se va una semana a Brasil ellos tienen el problema de que casi todos los periodistas estaban allá, entonces surge la opción, por mi experiencia, de que presente. A mí los retos me encantan, pero me dio mucho miedo porque don Mario siempre ha sido la gran figura y el gran referente, desde que yo era estudiante de periodismo. Entonces me llega la posibilidad de sustituirlo a nivel de presentación y pensé de todo: “¿Cómo va a recibirlo la gente? ¿Les gustará? ¡Me van a destrozar viva si cometo un error!”, esos temores normales los tuve, pero desde el momento en que me senté me sentí en mi charco.

Volviendo a ver un poco para atrás, ¿cuál era su mayor anhelo cuando era estudiante de periodismo? ¿Estar en la silla de don Mario, hacer lo que hizo este mundial?AdrianaDurán-6

Es una muy buena pregunta. No sé si yo quería ser como don Mario Segura, pero sí me acuerdo que en mis años de estudiante yo quería ganarme el derecho de hacer el periodismo que yo quería hacer, y en ese momento eran deportes. En ese entonces las mujeres no hacían periodismo deportivo, era totalmente ilógico ver a una estudiante que quería hacer deportes. Las mujeres simplemente no hacían eso. Yo quería unir mi pasión con mi profesión ¿por qué no podría hacerlo? Yo no podía aspirar a tener un puesto como el de don Mario, pero podía aspirar a entrar en ese medio y fue lo que logré.

¿Ha pensado en regresar a la cancha los domingos o prefiere dejarlo para eventos especiales como Olimpiadas y Mundiales?

No me lo he cuestionado mucho, sí te digo que esto me apasiona mucho y siento que tengo una facilidad natural para hacerlo. Ahorita, saliendo de la Revista, no me lo he planteado, pero para mí es estar como pez en el agua, y siento que a la gente le gusta. Yo ni siquiera he valorado la posibilidad de dejar Buen Día, o hacer un cambio a deportes, porque ese no era el fin, pero no quisiera perder el contacto con los deportes. Ir a los estadios no sé, porque me agarra en una etapa de la vida diferente, y además Teletica Deportes tiene excelentes profesionales, pero si en algún momento me necesitan, ahí voy a estar.

Para la recepción de la Selección en el país estuvo 12 horas al aire, ¿Cómo fue esa maratón?

En realidad fueron como 14… Fue un día muy cansado, pero extraordinariamente positivo y enriquecedor. Las personas que me conocen saben de mi vocación de trabajo y saben que nunca he dudado en poner esfuerzo en mi trabajo, si dicen sapo, yo salto. El canal sabe que yo soy muy polifacética, y saben que si me pusieran a presentar noticias, modestia aparte, creo que lo haría muy bien, porque es una facilidad que uno tiene.

Mi jefe, Ignacio Santos, me escribió un correo muy bonito agradeciéndome todo lo que se hizo ese día, y yo le decía que el saber que la gente pudo vivir ese momento histórico de la llegada de La Selección por medio de nosotros era un gran honor. Y además estar al lado de Marcelo Castro fue increíble, porque en 15 años nunca habíamos presentado juntos. Para la hora de la revista (10 p.m.) yo ya me sentía golpeada porque había llegado desde las 6 a.m. para Buen Día. Ese día caí como una piedra, pero caí con una gran satisfacción de haberle llevado a Costa Rica, y al mundo ese momento histórico para nuestro país.

¿Qué es lo que más la llena del periodismo?

AdrianaDurán-16Ese poder de servicio. Estar de este lado, cuando alguien viene y te da las gracias porque una información le cambió la vida o algo que dijiste le motivó.

Yo fui madre soltera, tuve a mi hijo estando en la universidad, y nunca renuncié a mi estudio. Mi hijo nació en enero, en diciembre terminé el bloque completo y en febrero, cuando volvimos a clases, volví a llevar bloque completo. Cuando estaba en tercer año de U, cuando mi hijo tenía 6 meses, me salió la oportunidad de Canal 2, así que al mismo tiempo llevaba bloque completo en la universidad, tenía un hijo y trabajaba en deportes, y Dios me dio esa fuerza. Hace poco me llegó un correo de una muchacha que me marcó profundamente, me decía que ella estaba estudiando comunicación y quedó embarazada, y fue a decirle a uno de sus profesores que no quería seguir, que no se sentía preparada para llevar al bebé y la carrera. Entonces el profesor, Carlos Sandoval, la llevó a su oficina y le enseñó una foto mía que tenía en la pared y le dijo: “¿Usted la conoce a ella?”, la muchacha le dijo que sí, y el profesor le contestó: “Ella pasó lo mismo que usted, quedó embarazada, pudo haber renunciado, dejar todo en el camino, pero siguió, y si ella pudo ¿por qué usted no va a poder?”. La muchacha me dijo que eso le cambió la vida.

Ese tipo de cosas son las que cambian a la gente, y en Buen Día hemos cambiado muchas vidas. En deportes tal vez también se cambian vidas, si ves la cantidad de muchachas que estudian para ser periodistas deportivas y están en el medio, pensás que eso hace 20 años era imposible, cuando yo entré fui duramente criticada, no solamente era una mujer, sino por ser muy joven, tenía 20 años, y en ese momento era “esa mocosa que se mete en cosas de hombres”, y aun así continué. El primer año quería dejar todo tirado y dedicarme a otra cosa, no podía con la presión de mi hijo, la universidad y ser blanco de tantas críticas, ¡Eso hoy no se ve! Porque lo ven a uno en un puesto diferente con más seguridad. Pero eso no lo olvido, porque el día que yo olvide lo que me costó, no voy a valorar lo que tengo hoy. Eso me ha ayudado a encontrar en la sencillez y la humildad la principal clave para todo. A mí no me gusta que me traten diferente por ser Adriana Durán, es un poco difícil, porque lo primero que la gente hace es asustarse, pero lo importante es mantener los pies sobre la tierra.

¿Cómo le gustaría ser recordada?

Como una persona apasionada de lo que hizo, una mujer que fue común y corriente y se salió del saco. Una persona sencilla, humilde, que logró grandes cosas, una mujer que simple y sencillamente fue bendecida por Dios, siento que todo lo que me ha pasado es una bendición, soy fiel creyente, y siempre que tengo un problema dejo que Dios actúe y por eso me gustaría ser recordada, como una persona que hizo mucho pero que en realidad solo aprovechó oportunidades, el resto lo hizo Dios.

Ella es Adriana Durán…

 

Fotografías: Agencia BJ – Lorena Bogantes
Lorena.bogantes@gmail.com

La Virgen de los Ángeles ocupará un lugar especial en El Vaticano

20140307-070901 a.m..jpgLos católicos costarricenses que viajarán a Roma el próximo mes de abril para la canonización de Juan XXIII y Juan Pablo II vivirán un hecho histórico para la cristiandad de su país, ya que la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles, patrona de Costa Rica llegará al Vaticano para quedarse en la Parroquia de Santa Ana, donde se llevará a cabo la ceremonia de entronización.

La iniciativa nació de la visita que le hizo la Presidenta de Costa Rica, doña Laura Chinchilla Miranda al Papa Francisco en noviembre del año pasado, cuando la mandataria le pidió que permitiera a los costarricenses entronizar a su Patrona dentro de la Ciudad del Vaticano, a lo que el Pontífice accedió.

La imagen de la Virgen que será colocada en la parroquia vaticana es obra de artesanos de la provincia de Cartago, lugar donde se encuentra la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles y la imagen del original del hallazgo.

En el comunicado la Embajada dio a conocer que la intención original era entronizar la imagen en los Jardines Vaticanos, donde hay también una imagen de la Virgen de Guadalupe, sin embargo, y debido al material de la obra hecha por los artesanos cartagineses del Taller orfebrería Soto del Valle, la imagen será colocada para la veneración de los fieles en la Parroquia de Santa Ana, cuya santa patrona es la madre de la Virgen María.

Según el Embajador Sanchez este gesto de deferencia hacia el pueblo costarricense “es prueba fehaciente de las excelentes y fructíferas relaciones bilaterales entre ambos Estados, y demuestra el aprecio de la Santa Sede hacia nuestro país”. Además asegura que le ha agradecido personalmente al Papa Francisco por este gesto que ha tenido para el pueblo costarricense.

La ceremonia de entronización se llevará a cabo en la parroquia vaticana el próximo 26 de abril a las 9 a.m., y el ingreso, para todo aquel que quiera asistir, será libre por la Puerta de Santa Ana, en la Ciudad del Vaticano. La misa será presidida por el Cardenal Angelo Comastri, Arcipreste de la Basílica de San Pedro, y los Obispos costarricenses que estarán en Roma para la ocasión (el Arzobispo Quirós, el Obispo de Cartago Ulloa y el Arzobispo Emérito Barrantes), y podrán participar los sacerdotes y peregrinos de Costa Rica que estén en Roma en ese momento.

Ismael Cala: “Soy un hijo de la gran P…”

Santiago de Cuba es el lugar que vio nacer, hace más de 43 años, a quien se convertiría en uno de los comunicadores más populares de América Latina. Su personalidad y calidez a la hora de informar y entrevistar abrieron las puertas del éxito a Ismael Cala, quien hoy vive una de las etapas más interesantes de su vida, debido a la gran popularidad que tiene con su programa estelar de entrevistas Cala, en CNN en Español y el lanzamiento de su primer libro: “El poder de escuchar”.

Han pasado décadas desde la partida de Ismael de su isla natal, a la queCala-06 recuerda con una nostalgia creciente día a día. Dejó familia y amigos (a quienes asegura que todavía extraña) y un pueblo donde creció y rápidamente adquirió las primeras responsabilidades de su vida. Las calles de su barrio, empinadas como él mismo las describe, se transformaron en las modernas autopistas de Miami, donde reside actualmente, y el estilo sencillo de Santiago se convirtió en la modernidad de Estados Unidos, que después de Canadá, le recibió con brazos abiertos para cosechar lo que había sembrado a lo largo de su camino.

Seguramente, pocas personas se identifican tanto con su apellido como Ismael Cala, ya que su objetivo es calar en la vida de sus televidentes y dejar algo más que una sonrisa al final de cada programa. Lo invito a conocer conmigo a quien se sienta cada noche frente a una cámara para darle a usted una prueba de lo que más ama hacer: comunicar.

¿Cómo recordás tus años de infancia? ¿Cómo era Ismael de niño?

Un niño bastante introvertido, estudioso, aplicado, que desde los ocho años ya tenía “responsabilidades”. Mi infancia transcurrió entre los árboles que rodeaban mi casa en el pueblo de El Caney (Santiago de Cuba), la escuela y la emisora de radio CMKC. Era muy difícil mantenerlo todo, pero mi familia hacía un esfuerzo extra.

¿Cómo fue el día que decidiste dejar Cuba… despedirte de tus amigos y familia sin saber cuándo podrías volver?

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“Es inexacto argumentar que yo he abandonado la función informativa, porque siempre me he movido en varias cuerdas” – Ismael Cala

No hubo grandes despedidas. Esas decisiones se toman muy sigilosamente. En “El poder de escuchar” cuento cómo planeé muchas veces abandonar la isla en una balsa, pero no fue posible. Mi madre sabía que yo no volvería a Cuba, pero de la discreción dependía el éxito. Fue muy duro. Me fui en una delegación artística a Canadá y allí me quedé.

Si pudieras destacar a una persona de tu familia que marcó tu vida ¿quién sería y por qué?

Te diría que mi abuela. Ella prácticamente me crió, mientras mi madre trabajaba fuerte para sacar adelante a la familia. Tuve una conexión muy fuerte con ella. Es más, creo que la sigo teniendo, esté donde esté.

¿Qué es lo que más extrañás de tu país, además de tu familia?

Subir las empinadas calles Aguilera o Enramadas, de mi natal Santiago de Cuba, e ir saludando a mis amigos. O bajar la calle La Rampa, en La Habana, y encontrarme con gente que no veo hace muchísimo tiempo.

¿Cómo nació tu vocación periodística y con qué objetivo estudiaste esta carrera?

Yo estudié Historia del Arte. Nunca quise matricular Periodismo en Cuba, porque no puede decirse que allí exista uno auténtico. En Canadá estudié Periodismo y Producción de Televisión y entonces descubrí otro mundo. Para un programa como el mío es fundamental acercarse al mundo del periodismo. Pero la cuestión va más allá del periodismo.

¿Qué papel creés que deben jugar los periodistas en la sociedad de hoy? ¿Sentís que has cumplido cabalmente con tu responsabilidad?

Vivimos en un mundo en el que cualquiera, en teoría, puede comunicar un mensaje. Se ha producido un proceso de democratización en el acceso a la comunicación, de la mano de las nuevas tecnologías. Esto no le resta importancia al periodista, sino todo lo contrario. Los profesionales del periodismo y de la comunicación somos muy necesarios, para dar orden a ese torrente informativo, contextualizar, valorizar. El ciudadano participa, pero el comunicador es el profesional que cuenta con las herramientas para organizar el discurso ciudadano. En cuanto a mí, creo que cumplo humildemente el papel de mediador entre mis entrevistados y el público. A veces, eso me ha traído problemas, pero vale la pena.

Hay quienes te critican porque creen que dejaste un poco de lado la función de informar y te has convertido en una “figura”. ¿Qué te parecen esas críticas?

Cala-2Toda mi vida he trabajado en disímiles formatos, tanto de entretenimiento como informativos. De hecho, la mayor parte de mi carrera en Cuba la desarrollé en programas para jóvenes, concursos de participación y espectáculos. Los informativos realmente fueron ocasionales. En estos momentos, no pretendo encasillarme en un género o formato. Soy un comunicador de perfil amplio. No puede decirse que “Cala” sea un programa informativo. Es un formato de entrevistas, donde cabe lo mismo un mandatario que una cantante. Respeto a quienes critican mi trabajo en ese sentido, pero es inexacto argumentar que yo he abandonado la función informativa, porque siempre me he movido en varias cuerdas.

¿Ha sido duro para vos recibir críticas? ¿Te ha hecho alguna de ellas cambiar de dirección al ver que era correcta?

Cuando uno se sienta frente a una cámara de televisión, da por hecho que habrá muchas críticas. De todos los colores y sabores. Me gusta que haya opiniones sobre mi trabajo. Valoro mucho las que son constructivas y respetuosas, aunque no concuerde con todas. Y puedo asegurarte que he tenido en cuenta muchos criterios que me han llegado a través de las redes sociales o la prensa.

A sus 43 años Ismael Cala vio que la necesidad de expresarse iba más allá de lo que puede realizar en la televisión, por eso actualmente, después de meses de trabajo, ve concluido un sueño más al cual decidió llamar “El poder de escuchar”, su primer libro.

¿Cómo nació la idea del libro “El poder de escuchar”?

Desde hace varios años deseaba escribir lo que pienso sobre aspectos inspiracionales. Mi carrera es aún corta, pero en 43 años he visto muchas cosas. Creo que se juntó la necesidad de expresar mis puntos de vista con un momento muy importante de mi vida profesional.

¿Qué puede esperar el lector de tu libro?Cala-03

“El poder de escuchar” contiene un mensaje de optimismo, paz y crecimiento personal, con decenas de anécdotas personales. Es un viaje profundo al centro de mi personalidad, un texto que insiste en los beneficios de saber escuchar para entendernos mejor. El lector encontrará historias y vivencias sobre mi vida, y un amplio trasfondo sobre mi carrera profesional.

¿Qué sentiste cuando tuviste la primera copia del libro en tus manos?

La primera reacción fue de incredulidad. Nunca doy las cosas por hechas. Hojear mi primer libro fue una emoción indescriptible. Lo examiné detalladamente y me dije: “otro gran sueño cumplido”.

¿Cómo fue para vos renunciar al hecho de hablar -que entiendo que te encanta- para dar paso al “escuchar”? ¿Fue difícil dominarte en ese sentido?

Fue difícil. Los seres humanos vivimos en una eterna competencia, y eso incluye el momento del diálogo. Nací en un país donde la gente es muy expresiva, tanto con palabras como con gestos. Ha sido un largo camino, pero ahora es fácil para mí. La cuestión de escuchar fluye, porque siento que conecto y aprendo. Saber escuchar tiene premio.

¿Cómo asumís la responsabilidad de ser referente para jóvenes que quieren estudiar periodismo? ¿Qué significa esto para vos?

No sé si soy un referente. Me considero más un comunicador que un periodista. De todas formas, por encima de cualquier etiqueta, hay valores que defender, entre ellos la honestidad intelectual, la independencia, la curiosidad y la duda…

¿Qué lugar ocupa Dios en tu vida? ¿Cómo te llevás con Él?

Dios es central en mi vida, sobre todo en mis acciones. No se limita a una relación de palabras o ceremonial, sino a un entendimiento profundo. Yo deposito todos mis sueños, anhelos y preocupaciones en Dios y en el Universo. Pero actúo, propongo. A veces dudo, pero creo que es un sentimiento inevitable.

Cala-04¿Cuál entrevista te falta por hacer?

Me faltan muchas entrevistas, entre ellas la de Oprah Winfrey, el papa Francisco, Barack Obama…

¿Cómo querés ser recordado por los futuros periodistas?

No sé si alguien se acordará de mí cuando pasen muchos años. Eso sólo lo puede saber el público, que siempre es sabio. Pero mis consejos para los nuevos periodistas son: no desmayen, sueñen en grande, luchen por lo que quieren. ¡Se puede!

¿Qué sigue para Ismael Cala en lo profesional?

Muchas, muchísimas cosas. Fundé mi empresa, Cala Enterprises, con la cual gestiono mis otras actividades profesionales: libros, conferencias, eventos. Ya tengo un nuevo libro en proyecto. Se llamará “Soy un hijo de la gran P”, pero P de pasión, perseverancia y paciencia.

Más un comunicador que un periodista, así se considera este hijo de la gran P… llamado Ismael Cala. Su carrera vislumbra éxitos venideros, pero al inicio estuvo marcada por un “baño de humildad” que le hizo reconocer el valor de la sencillez y de renunciar un poco al expresarse para escuchar al otro.

Su vida no ha sido miel sobre hojuelas; sin embargo, con mirada optimista apunta a nuevos retos, busca nuevas entrevistas y se propone contagiar a su fiel público con la alegría y la visión que lo distinguen.

Ismael Cala y Jovel Álvarez

Ismael Cala y Jovel Álvarez

Edición: Samantha Coto Arias
scoto@2020comunicacion.com

Fotografías: CNN en Español
Cala Enterprises
Jovel Álvarez

Lizeth Castro: El significado de una sonrisa

En este espejo está reflejada una niña, que anhela grandes cosas. Crece en medio de un entorno con lo básico para vivir, y pese a que los lujos no son parte de su día a día, hay algo que la mantiene creciendo: sus ilusiones.

“¡Bienvenidos al Programa de Lizeth!”, dice la pequeña frente al espejo con un palo de la escoba que utiliza como micrófono y vislumbrando como un sueño lo que sería su futuro: convertirse en periodista.

Fue una estudiante enfocada, no esperaba nada de la vida, pero sabía que quería dejarle más de lo que ella le daba. Durante la universidad era muy tímida, estaba siempre estudiando y con un objetivo en la mente hacia el cual deseaba llegar.

LizethCastro-4La alegría y la pasión brotan hoy en su mirada al recordar las anécdotas de un pasado lleno de retos, ambiciones y sueños. Su naturalidad no se pone en duda al conversar con ella y, en medio de su forma de ser tan entusiasta, se dispone a compartir con nosotros lo que recuerda con más cariño de su carrera.

Su nombre es Lizeth Castro, una mujer que ha llegado a lo profundo de los corazones de los costarricenses, siendo muchos quienes sin pena admiten haber llorado en repetidas ocasiones con sus reportajes llenos de humanidad. Es una periodista que busca tocar las fibras de las personas, porque cree en ellas, en sus sueños, y está convencida de que todavía hoy hay motivos para luchar.

¿Cuándo descubrió que quería estudiar periodismo?

Desde chiquitita, fue natural a mí porque yo agarraba la escoba, me paraba frente al espejo y decía “bienvenidos al programa de Lizeth”… Era muy vacilón. Era algo natural a mí, imaginarme que yo iba a ser periodista… no me imaginaba nada más.

¿Con qué objetivo empezó a estudiar periodismo?

Es interesantísimo, porque yo no tenía ningún objetivo claro, entré a la universidad solo sabiendo eso. Siempre he tenido algo que no sé si es un defecto: casi nunca tengo planes.
Ahora manejo un cronograma, pero hasta ahora con la revista. Me voy por donde la vida me lleve, es una cosa rarísima… ¿Verme en tele? ¡Jamás! Me veía más en prensa escrita, porque me gusta escribir. ¿Verme en radio? ¡Nunca! Y ahí empecé, en Monumental. Fue lindísimo, porque descubrí lo bonita que es la radio. En la universidad las materias que más me gustaban eran las de radio, y yo decía que los que trabajaban ahí eran dichosos. Yo voy por donde la vida me lleve, tengo la mente abierta a lo que venga… Analizo si me gusta la propuesta y la tomo. Esa ha sido mi actitud ante la vida. Nunca planeé tener dos hijas… ni cinco ni diez. Decía “yo voy a ser mamá”, pero no a cierta edad… no.

¿Qué es lo que más disfruta de lo que hace hoy? ¿Entrevistar, sentarse a escribir el blog…?

LizethCastro-6En la revista lo disfruto todo, me encanta hablar con la gente o sentarme a editar, ver el trabajo terminado, que se vea lindo y se entienda, que sea ameno. Me encanta escribir el blog, de hecho es la única sección que yo hago semanal, porque Vidas Intensas es quincenal. Hay una parte que ha sido complicada: vender la revista y tocar la puerta de patrocinadores, porque yo veo que cuando me dicen: “no nos interesa, gracias”, más tarde se abren diez puertas… Claro, uno sale aburridillo… Pero tocás otra puerta y Diosito la abre. Por eso es que te digo de que no tengo un plan rígido en mi vida.

¿Cuál fue la primera entrevista “soñada” que realizó?

Ay, ¿no te digo que no estaba esperando nada? (ríe)… No, no, es que para mí vale tanto conversar con un presidente que con quien le lleva las maletas… debe ser interesantísimo.
“Recuerdo cuando vinieron Bill y Hilary Clinton. Me mandaron a cubrirla a ella, y todos queríamos cubrirlo a él… Pero yo dije: “Si me toca cubrirla a ella, vamos a hacerlo… pero qué bonito poder hablar con ella… decirle hola”. Yo trabajaba en canal 4 y el camarógrafo me dijo que seguro ella venía con mil guardaespaldas, era la esposa del hombre que dirige la nación más poderosa del mundo… Y yo le respondí: “¿Y si no? ¿Y si viene con dos o con uno buena gente?”… Viene la señora caminando y le digo “Mrs. Clinton” ¡Y me vuelve a ver y me dice: “Yes?”… ¡Hubieras visto!… Por dicha el camarógrafo estaba grabando. Entonces le dije en mi inglés: “Hello, a message to Costa Rica”. Y ella hablaba y hablaba y yo no entendía… En eso me tocaba hacer una segunda pregunta ¡porque ella no se fue ni me quitaron! ¡Ella estaba esperando otra pregunta!… Entonces le digo yo: “A message to costarricans women”… Y entonces así terminamos. Llamé al jefe de información y le mandé la información con el asistente. Entonces cuando vimos el noticiero lanzan: “EN EXCLUSIVA Hilary Clinton le habla a NC4”… Son esas cosas tan divinas. Porque cuando uno tiene la mente abierta piensa que a como la señora puede no hablarle, puede ser que sí. A veces uno desea con todo su corazón cosas que no debería desear así… Uno debería querer que las piezas del rompecabezas se acomoden y que todo salga lo mejor posible, hacer que todo salga lo mejor posible, que uno goce de ese momento y que hoy podamos estar riéndonos de eso.”

Lizeth destacó años atrás en la televisión con uno de los espacios televisivos que más ha calado en las conciencias de los costarricenses. “Así es la vida” fue el nombre del programa que produjo y condujo durante dos años. Terminaron sus transmisiones, pero quedó vivo en Lizeth un nuevo norte, una nueva dirección hacia la que quería dirigir el trabajo que tanto ama realizar. Así nacería años más tarde “Vidas intensas” en su revista LizethCastro.tv.

Hablemos de “Así es la Vida”, este programa tiene ciertas similitudes con lo que es hoy LizethCastro.tv ¿podríamos decir que este programa marcó el norte a donde quería dirigir su carrera?

Sí. Ese programa me hizo descubrir en qué me siento como pez en el agua. El periodismo en general es muy lindo. Detesto cubrir sucesos, es lo único que no me gusta, pero vos me mandás y tengo que hacer la nota. Pero el tipo de periodismo de “Así es la vida” me ayudó a descubrir lo bonito de hablar con la gente, lo bonito de que compartan sus historias y desnuden su alma así, solo para dar a conocer su testimonio a los demás. A veces sigue haciéndome falta… Yo me pegué mis lloradas cuando me avisaron que se cerraba. Ahí sirve tener la mente abierta para seguir adelante aunque duela.

¿Por qué usted cree tanto en la noticia positiva? ¿Por qué creer en que la noticia positiva debe tener un campo en la sociedad y por qué cuesta tanto que los medios tradicionales se abran a este tipo de noticias?

Lizeth trabaja actualmente en su revista digital "LizethCastro.TV"

Lizeth trabaja actualmente en su revista digital “LizethCastro.TV”

“Está la falsa idea de que este tipo de noticias no venden, de que la gente no la vería y que es light, cuando todo lo que se refiere al alma no es light. Son personas que deciden cosas, salen adelante y se superan. Yo creo que la noticia positiva no tiene campo hoy en los medios tradicionales, por eso en parte puse la revista. Mis ex jefes saben que yo decía: “¿Qué es este sangrerío? ¿Quién va a ver el noticiero hoy?… Y el rating picaba. Y se vende… Entonces yo pensaba que yo estaba mal, porque yo no vería el noticiero. Entonces cuando yo me puse la revista me di cuenta de que no estaba tan mal, porque hay mucha gente que se mete a ver las noticias y las entrevistas. Hay un mito alrededor de la noticia positiva, creyendo que no se va a vender y yo pienso que en este momento más bien la gente está en la búsqueda de esa noticia.”

Lizeth admite que la televisión tiende a crear en quienes en ella participan algunos lazos de orgullo, sin embargo asegura que siempre intenta pisar con el pie el ego, ya que no lo considera buen consejero.

¿Le hace falta la tele?

No… Porque al final me salí de la tele porque no estaba convencida de estar aportando algo positivo al país… Sos presentador de noticias, pero de las que no construyen ¿Entonces para qué sos presentador? ¿Para qué poner la cara?… Te mandan a hacer reportajes bonitos, pero no son lo que vos querés… Entonces mejor no hacerlos. Ahora hay un proyecto en el canal, y creo que voy a tener una sección, una en la cual veo que hay un propósito, una sección que es muy como yo… Entonces las reglas son que yo tengo la sección pero me dejan elegir al personaje que llevo ese día, me dicen que sí y que le dé mi enfoque, perfecto. No es que la televisión me haga falta, sino el propósito de estar ahí.

¿Cómo fue la realización de los Sueños de Navidad?

Los Sueños de Navidad son muy polémicos porque hay quien dice que ayudamos a doce familias… Pero en una página del periódico venía mi foto y la página completa decía “de las buenas intenciones no se vive” y que nosotros nos valíamos del dolor ajeno y montábamos un show… Esa es sólo una opinión… ¿que me hierve la sangre cuando la leo? Sí… pero en realidad es una misión que todos los medios de comunicación deberían tener y no sólo en diciembre, porque todo el año hay gente que se moja, gente sin techo o que vive cerca de los ríos. A mí me encantaba hacerlos, me llenaba mucho… Porque la gente lo veía a uno con ojos de esperanza, te bajabas del carro y, aunque no conocías a nadie, te recibían con una sonrisa como si la simple visita les diera dignidad, al final creo que a ellos les dábamos dignidad.

¿Pudo poner un muro entre usted y sus sentimientos para cubrir estas historias?

¡Ahh no! Yo lloro… A veces la gente le cuenta a uno cosas muy duras. Nos abrazamos después de la entrevista y más bien tengo eso que he ido afinando con el tiempo, y es que me afectan las cosas, y uno no puede afectarse. Yo iba para mi casa e iba dándole vuelta a la entrevista.

“Recuerdo una vez que unos viejitos vivían a la orilla del río, yo hice el reportaje, está decidido que les íbamos a dar casa y los íbamos a trasladar de provincia. El viejito veía una piedra cuando llovía, y cuando el agua del río sobrepasaba la piedra salían corriendo porque ya se iba a meter a la casa. Esa noche llovió mucho en mi casa y yo pensaba en el señor y decía: “el viejito está mirando la piedra, el viejito está mirando la piedra…” y no dormí. Uno no debe desensibilizarse, sólo hay que guardar distancia para que eso no te afecte. Yo solo quería que les diéramos la casa para que dejaran de ver la piedra.”

Hoy en día Lizeth se emociona al recordar los sacrificios que sus padres hicieron para poder darle la educación a ella y a sus hermanos. Asegura que si tuviera la oportunidad de destacar algún aspecto de su vida en un reportaje de “Vidas Intensas”, sin duda hablaría de lo que ha costado llegar a donde está hoy

LizethCastro-15“Yo metería todo ese esfuerzo, para que la gente vea que sí se puede, especialmente las personas de pocos recursos y que ellos vean lo que yo te he dicho a través de esta entrevista: No podés decir “el plan de mi vida es este…” porque el plan ideal lo tiene Dios para vos. Podés tener sueños y proyectos, pero dejá abierta la puerta para que entre algo que no esperabas y que Diosito te lo está mandando, me gustaría que la gente viera ese proceso de esa vida intensa”.

En la vida de Lizeth Castro hay un Dios que se ha encargado de llevarla y traerla por los caminos de una vida que no estaba planeada por ella misma. Lo vio en los momentos duros, pero también en los momentos en los que la alegría le ganaron a la tristeza. No ha dudado nunca que Dios la tiene en sus manos y, con convencimiento, agradece todo lo que ha recibido.

Ante la pregunta de cómo meter a Dios dentro del periodismo, respondió que primero debe estar dentro del periodista, y que después Él sale solo. Esto es, sin duda, lo que ha marcado su manera de hacer periodismo.

Castro ha tenido una vida llena de pruebas, no sólo desde el punto de vista de los desafíos, sino también al ver que ella ha demostrado que el periodismo que llega al alma es el que se queda en el corazón de los lectores, televidentes o radioescuchas. Que no hay mayor historia que la de la vida de una persona. Más allá de su regreso a la televisión, Lizeth ha podido aprender que en esta vida el verdadero valor de la noticia se encuentra en quienes la protagonizan.

Posiblemente sean muchísimas las mujeres que le huyen a las líneas de expresión, sin embargo hay una que a Lizeth Castro le luce como a muy pocas, que puede presumir al hablarle a las personas y que le abre el corazón de un público que la aprecia: su sonrisa.

De Lizeth se puede rescatar su lucha y su convencimiento en que un sueño tiene el potencial de convertirse en realidad, expuesto a la voluntad de un Dios al que ella ama firmemente, sólo una cosa queda por hacer: dejarse llevar. Su calidad humana y su carrera son la muestra de que para ella, Así es la Vida…

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Fotografías: Lorena Bogantes
lorena.bogantes@gmail.com

Edición: Samantha Coto
scoto@2020comunicacion.com

Floribeth Mora: “El Señor me vio con ojos de misericordia”

Nació en Cristo Rey, un barrio capitalino marginal en Costa Rica.

Nació en Cristo Rey, un barrio capitalino marginal en Costa Rica.

Fue minutos después de las 6:30 a.m. del 8 de abril de 2011 cuando Floribeth Mora sintió un dolor de cabeza que califica de “insoportable”. Además del grave dolor, la mujer tuvo fuertes y constantes vómitos, por lo cual pidió a su esposo que la llevara al hospital de la localidad, en el cual fue diagnosticada con una migraña severa producto del constante estrés al que estaba sometida.

Tras un fin de semana de vacaciones, se daría cuenta que el dolor persistía y por recomendación de una farmacéutica y un doctor de confianza acudió de nuevo al hospital donde le diagnosticaron un aneurisma fusiforme en el lado derecho de su cerebro que le haría quedar internada para su inmediata valoración.

En otro centro médico capitalino fue sometida a una arteriografía y un cateterismo; sin embargo, debido a la ubicación inaccesible para estos procedimientos el sangrado no pudo detenerse. La única esperanza parecía ser el viajar a México o Cuba para su atención médica, algo que no pudo hacer. Sin esperanzas mayores a un mes de vida regresó a su casa donde, por la medicación recetada, pasaba dormida la mayor parte del tiempo. Floribeth admite que ante el peligro de muerte inminente se sintió aterrorizada.

El esposo de Floribeth, Edwin Arce, tomó la iniciativa de construir un pequeño altar con la imagen de Juan Pablo II, otra del Niño Jesús y una última de la Virgen María. Este altar sería la única imagen que tendrían los medios de comunicación del mundo durante el tiempo en que la mujer no pudo dar declaraciones a la prensa.

Floribeth Mora guarda igual que a un tesoro el suplemento informativo que vio aquella mañana, del que vio resaltar las manos de Juan Pablo II y escuchó su voz diciéndole “Levántate, no tengas miedo”

El 1° de mayo de 2011 se realizó la beatificación del Papa Juan Pablo II, y mientras en la Plaza de San Pedro cientos de miles de fieles vivían una fiesta, en una casa en Dulce Nombre de Tres Ríos de Cartago se daba un milagro. Floribeth tenía serios problemas para poder permanecer despierta, sin embargo pese a que se había tomado el medicamento pudo permanecer toda la noche en sintonía de la ceremonia de beatificación. Tras la misma pudo dormir con tranquilidad hasta esa mañana.

Al despertar vio sobre su televisor un suplemento informativo de un periódico de circulación nacional, dedicado a la vida del Papa viajero, al ver el gesto del pontífice entendió que la animaba a seguir adelante y fue en ese momento que escuchó la voz del Papa que le decía: “¡Levántate! No tengas miedo”. En medio de la conmoción, su única respuesta fue “sí, señor”. Fue entonces, sin ningún dictamen médico que la mujer tuvo la certeza de que había sido sanada.

En medio de su situación prefirió no decir nada a su esposo, ya que estaba consciente de que él podría creer que era una alucinación producto del medicamento. Fue hasta días más tarde que pudo contarle, cuando su mejoría fue más que evidente.

Después de casi dos meses de vida normal, habiendo retomado sus quehaceres domésticos y laborales, Floribeth se enteró de que la reliquia de Juan Pablo II se encontraba en una localidad cercana al lugar en donde vive. A pesar de haber llegado en la noche cuando ya cerraban el templo, el cura párroco le permitió ir a la casa cural, tomar la reliquia en sus manos y poder dar gracias por el milagro recibido.

El documento final en italiano y latín en el cual reside la información final del caso de Floribeth Mora.

El documento final en italiano y latín en el cual reside la información final del caso de Floribeth Mora.

En el mes de agosto tuvo una cita con el doctor Alejandro Vargas Román, uno de los mejores neurólogos de Costa Rica, quien intentó ocultar su impresión al ver que el aneurisma ya no estaba. Tras ver en reiteradas ocasiones y muy detalladamente el examen que le había realizado, le dijo a Floribeth que el aneurisma ya no estaba.

“Señor ¿con este testimonio iré a llevar a los altares a Juan Pablo II?, me dije… Me metí a El Vaticano y luego a KarolWojtila.org, ahí escribí mi testimonio, hay muchos milagros, no solo es el mío…”, contó Mora con lágrimas de emoción a los medios de comunicación en una conferencia de prensa en la que dio sus primeras declaraciones públicas. “Yo nací en Cristo Rey, un barrio pequeño en un país pequeño, sin embargo escogieron mi testimonio para elevar a Juan Pablo II a la santidad, aunque para mí desde que estaba vivo ya era un santo”, aseguró.

“Me dijeron en El Vaticano que si podía ir a realizarme los exámenes, yo les respondí que por supuesto, porque si mi Dios me dio la oportunidad de vivir ¿por qué yo no voy a dar un pedacito de mí para que sea glorificado en el nombre del Señor? Y me fui a Roma con miedo, entré tranquila y me hicieron los exámenes”. Mora fue internada en el Policlínico Gemelli donde sería atendida en el mismo cuarto donde fue internado Juan Pablo II mientras estuvo en ese hospital, esto sin que los médicos supieran que su caso estaba siendo estudiado por la congregación.

“Estoy aquí delante de ustedes no para que vean a esta mujer, sino para que vean el milagro que hizo Dios en mí por intercesión de Juan Pablo II, para que ustedes crean que Dios existe y que haya una conversión en las vidas de muchas personas. No vean a esta mujer que está aquí sentada, vean a una realidad que está aquí presente, y es que una mujer que se estaba muriendo hoy la tienen aquí. Creo que no hay muchas explicaciones científicas, las explicaciones de Dios sí. Yo soy el testimonio de que hay un Dios muy grande”, dijo Mora en medio de la exaltación que le produce el contar su testimonio.

Mora recuerda con emoción la mañana en la que el aneurisma que padecía desapareció

Mora recuerda con emoción la mañana en la que el aneurisma que padecía desapareció

Fue el 20 de noviembre de 2012 que dio inicio el proceso sobre el presunto milagro, estudiado por el tribunal que instauró el arzobispo de San José, constituido por un juez, un Promotor de Justicia (o abogado del diablo) y un notario. Catorce días después, el 4 de diciembre, el proceso es clausurado y enviado a la Congregación, donde es recibido en enero para su estudio y posterior aprobación, tanto de la comisión teológica como médica. El viernes 5 de julio Su Santidad Francisco firmó el decreto que reconoce el milagro y, a espera del consistorio para confirmar la fecha, el mundo católico se ilusiona de nuevo, al ver que el querido “Papa viajero” será declarado Santo, según se prevé, este mismo año.

Mora hizo la aclaración de que el rumor de que sus hijos se habían acercado de nuevo a la fe tras su milagro es falsa, ya que ellos nunca estuvieron alejados. “Nosotros nunca perdimos la fe”, dijo Mora a los medios, señalando que se sentía impotente al ver que publicaban un hecho que no era verdadero.

Floribeth asegura que no tiene planeado asistir con toda su familia a la canonización, ya que El Vaticano únicamente le dará los pasajes de ella y su marido. Lo que parece ser un hecho es que será quien le entregue a Su Santidad el Papa Francisco las reliquias de Juan Pablo II.

Presidenta Chinchilla aseguró que el que el milagro ocurriera en Costa Rica es prueba de la devoción y la fe del pueblo.

Presidenta Chinchilla aseguró que el que el milagro ocurriera en Costa Rica es prueba de la devoción y la fe del pueblo.

La Presidenta de la República de Costa Rica, Laura Chinchilla Miranda dijo a Papel y Lápiz que estaba enterada del proceso desde antes de que fuera público, y que tenía planeado hablar con Floribeth el mismo viernes 5 de julio para felicitarla y que esperaba poder encontrarse con ella en un encuentro privado, sin la presencia de los medios de comunicación.

En las próximas horas se prevé que haya rezos y misas en agradecimiento a Dios por el milagro concedido a Floribeth. El barrio de Dulce Nombre de La Unión, en Cartago, está de fiesta y el mundo entero espera la fecha en la que el Papa polaco sea llevado a la Santidad que tanto imploraban en sus funerales con el grito “Santo Súbito”.

Fotografías: Jovel Álvarez
Edición fotográfica: Lorena Bogantes González