El salón diplomático del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría es un recinto que aún hoy pertenece a la Dirección General de Aviación Civil, su directora es María Amalia Quirós Solís, lleva en este puesto más de 20 años. Pese a ser de la Dirección de Aviación Civil la relación de trabajo de esta entidad es en su mayoría con la Cancillería y la Presidencia de la República.
Este recinto reservado para las personas de relevancia política internacional es el único espacio dentro del aeropuerto que pertenece todavía al Estado, y por sus instalaciones, dentro del mismo aeropuerto, únicamente pueden pasar las personas acreditadas por la cancillería, el reglamento establece que por este espacio pasan únicamente presidentes, monarcas, ex-primeras damas, ministros, diputados, magistrados, cuerpo diplomático entre otros puestos ligados a la política internacional.
El trabajo que se realiza en el Salón Diplomático despierta la curiosidad de todos quienes saben de su existencia, ha sido la puerta de entrada de muchos políticos y también figuras importantes del acontecer nacional e Internacional, y les ha permitido llevarse una primera impresión favorable de un país que los recibió de la mejor manera posible.
Tuve la oportunidad de hablar con la directora de este Salón, que, como les decía, es María Amalia Quirós Solís, ella asegura que si pudiera tener 3 cuadros con fotografías de personas que han pasado por el salón y la han inspirado el primero sería Franklin Chang, el segundo sería Mijaíl Gorbachov y la tercera sería la Reina Noor de Jordania esta es la conversación que tuvimos:
¿Qué es lo que más disfruta de su trabajo?Indudablemente conocer a muchas personas importantes, grandes personalidades, porque yo puedo conocer a muchos políticos, pero ellos son de paso, pero hay gente como Franklin Chang, es uno de mis preferidos, es alguien a quien admiro por su carisma, por su sencillez, y siempre es así, aunque esté en el Salón de la Fama, por ejemplo, yo voy con él de aquí a la salida y a todo el que le pida una foto, él se la da.
¿Considera que este fue (y es) el trabajo perfecto para usted?
Es muy bonito porque uno tiene la oportunidad de conocer, por medio de las personas que recibimos aquí, sus respectivos países, sus costumbres, sus formas de vida, eso es muy bonito.
Yo podría decirte que con los años que tengo aquí, son muy pocas las malas experiencias, han sido más las buenas. Me han pasado muchas anécdotas, poder recibir gente que ya murió, recibir a las personas que vienen a un cambio de gobierno, hemos tenido eventos de más de 1.500 personas, es un trabajo increíble, muy cansado, pero muy bonitoMaría Amalia Quirós se caracteriza por su puntualidad, al preguntarle cuales debían ser las cualidades de quien tomara su lugar algún día destacó la responsabilidad, la puntualidad y está consiente de que no cualquier persona puede tomar un cargo de tanta importancia, ya que puede prestarse para corrupción, algo que ella, a lo largo de su trayectoria, ha evitado siempre.
María Amalia cuenta con orgullo que ganó una lucha por el Salón Diplomático que hizo, incluso, que el entonces Presidente de La República, Miguel Angel Rodríguez fuera a hablar con ella para pedirle que desocupara el recinto, ya que al concesionar el aeropuerto esta oficina debía pasar a manos del concesionario, pero ella, en su convicción por la transparencia, se negó hasta las últimas consecuencias para mantener el Salón en manos del gobierno, y evitar así que fuera manejado por la empresa privada, para ella era importante que se mantuviera un lugar digno para que el Gobierno de Costa Rica pudiera recibir a las altas autoridades de Gobiernos amigos.
La lucha no fue fácil, ella y sus compañeros acudieron a la Sala Constitucional de Costa Rica, pusieron un recurso de amparo y fueron víctimas de represiones en sus cargos, con tal de que el “cuarto ocupado de la casa” fuera libre para alquilarla completa, pero no accedieron. Aun cuando ni siquiera el Gobierno quería tener el Salón Diplomático bajo su jurisdicción, fue la visión de esta ejemplar funcionaria la que lo mantuvo en su poder, para, de esta manera, hacer de este lugar un oasis dentro del aeropuerto, en varios sentidos. El primero, es un lugar completamente apartado de toda la acción de las salas de abordaje; El segundo, de todo el aeropuerto es el único espacio que no pertenece a una concesionaria, y es aún manejado por la Dirección General de Aviación Civil.
La lucha de María Amalia pudo pasar inadvertida por los medios, sin embargo esta funcionaria es, sin duda, la heroína de uno de los recintos más importantes para los diplomáticos que visitan nuestro país.
















