Una promesa a mis ojos…

Sonaba en la radio esa canción de “aire… en esta lenta tarde de verano…” mientras estaba lavando los platos… Puse atención a ese verso y volví a ver hacia el patio de atrás. El sol daba gloriosamente sobre los árboles y el viento movía sus hojas magníficamente…

“La mente cuando baja la marea…” dice la canción en este momento, y aunque está totalmente fuera de contexto me transporto a la playa y pienso: “Qué bonita tarde debe estar haciendo en Jacó…”.

Dejo los platos un momento y camino hacia el patio donde una extraordinaria tarde me esperaba con la esperanza de que me quedara viéndola hasta el final. Desgraciadamente no puedo, pero pienso: “qué afortunado fui de haber podido ver este atardecer”.

Por un momento, cuando volví a mi tarea de lavar platos, volví a México… A Roma… A Atlanta… Volví a los momentos que tanta feliciadad me dieron este 2014.

Haber visto en Atlanta el primer partido de la Selección de Costa Rica en el Mundial de Brasil, por ejemplo… Lo cierto es que yo no creí que arrasaríamos de la manera en que lo hicimos ese día: ¡3-1! ¿Nosotros? ¿Costa Rica? ¿El mini país en el centro del continente derrotando a Uruguay? ¡Por Cristo resucitado!… “Too much!”, diría mi hermana.

Y ese resultado era a penas la entrada del banquete que la historia nos tenía preparado para este mundial… ¡Costa Rica en cuartos de final!… Esos partidos van a quedar en nuestra memoria para siempre.

Termina ese momento de reflexión y sigo lavando los platos… De repente estoy en Roma, encerrado entre un millón de personas viendo hacia la Plaza de San Pedro… Estos ojos que habían visto hace unos minutos aquel atardecer son los mismos que en abril habían llorado de alegría al ver a Juan Pablo II ser elevado a los altares.

Guadalupe JovelAhora cambia el panorama… No veo nada. Sé que estoy arrodillado, pero por algún motivo mis ojos están cerrados… Los abro y veo a la Virgen de Guadalupe a 5 metros de mí… Me doy cuenta de que estoy llorando de nuevo. ¡Cuanta gloria para un solo momento!

De nuevo me transporto… Querétaro de noche, una ciudad colonial espectacular… Mis ojos vuelven a ver hacia abajo y veo la ropa que ando puesta… A falta de un abrigo tuve que ponerme una cobija de avión a manera de poncho para no ser castigado por el viento… ¡Qué polada! Pero qué alegre me siento.

Pausa…

Abro los ojos de nuevo y tengo ante mí el espectáculo de los platos que me esperan. Termino de lavarlos y comienzo a hablar con mis ojos”.

- ¡Cuantas cosas vieron este año! Cuántas alegrías pasamos… Dios fue grande con nosotros…

Recuerdo no solo los lugares que visité, sino las personas que conocí… Joaquín Lopez-Dóriga, María Antonieta Collins, Gabriela Frías, Lucía Navarro, Adriana Durán… Periodistas que siempre había querido conocer.

Recuerdo las personas de las que me hice “amigo” mientras íbamos hablando en el bus… No he vuelto a verlas, pero son parte de esas personas que aunque no son conocidas por muchos a mí me dejaron algo con esos minutos de plática.

Atardeceres ticos de verano

Atardeceres ticos de verano

El atardecer aún no termina, vuelvo a salir al patio y miro aquel cielo que se quema en color anaranjado. “¡Gracias Señor!”, es todo lo que puedo pensar.

Es ante ese cielo pintado por Dios que hago una promesa a estos dos ojos que tantas alegrías me dieron este año: “Les prometo que sin importar lo que pase, intentaré que cada año que nos quede por vivir veamos cosas tan estupendas como las que vimos este año”.

Es curioso cómo en momentos así las penas que vivimos parecen esfumarse… Yo lo explico de una manera: Al final del día, al final del año y al final de la vida no son las penas las que vamos a recordar… Sino los buenos momentos que nos hayamos permitido vivir.

Dios quiera… Esta historia apenas comience, pero si no es así y muero mañana no importa… Porque lo que espero ver cuando muera será el mayor tesoro que estos ojos cafés hayan visto…

Usted le pone el nombre que quiera… Yo le llamo Dios.

________________________________________________________________________

Les comparto esta breve versión banda (Un minuto 40 segundos) de la canción “Cuando baja la marea” de Yuri… Culpable de este artículo.

Ver la mirada de un santo

Fue más o menos así… La orquesta toca sus notas con gran entusiasmo, saben que todos los escuchan. El coro con todo esmero hace lo propio para que junto a los músicos se exprese adecuadamente la gloria del momento.

Sentado, con la cabeza abajo y la mano en la frente se puede ver a un joven totalmente vestido de negro, a excepción de esos zapatos grises nada acordes a la ocasión. Parece llorar…

Por cada nota de la orquesta parece haber una lágrima, por cada canto del coro una sonrisa, es un espectáculo discreto pero interesante el que ofrece ese joven, sentado, de espaldas a la Plaza de San Pedro mientras otros cientos de miles más bien ven hacia ella.

Jovel Álvarez Solís

La Plaza de San Pedro llena de banderas y fotos

Ese joven soy yo, o lo fui, el 27 de abril de este año.

Esa mañana al despertar a las 4 a.m. estaba consciente de vería algo único, era un sentimiento que me llenaba de incertidumbre. Surgía una pregunta: ¿Cómo iba a reaccionar al ver frente a mí el momento por el que tanto había luchado para presenciar? ¿Iba a lograr mantener la compostura en aquella situación? No lo sabía, pero esperaba poder.

Durante la misa, pese a la emoción que sentía de saber que Juan Pablo era elevado a los altares, la verdad es que no había tenido ninguna reacción particular. Fue al final de aquella majestuosa eucaristía (la más increíble en la que haya estado) que me algo dentro de mí se movió.

La orquesta tocó el himno del santo, “Abrid las puertas a Cristo”, una recopilación estupenda de algunas de las frases históricas de Juan Pablo II durante su pontificado.

Aquellas notas, aquellas voces y esa Plaza a reventar con banderas polacas y fotografías de Juan Pablo lograron lo indeseable: me tiraron al suelo.

Era el gozo de ver un sueño hecho realidad. Mi reacción rebasó mis expectativas. No creí que iba a llorar de aquella manera (como si se fuera a acabar el mundo). Sin embargo, cada lágrima representaba agradecimiento y una profunda alegría.

Juan Pablo 001Han pasado varios meses, y de abril a agosto no encontré la manera de describir aquel sentimiento, ya que la palabra “gozo” se había quedado corta después de los primeros dos minutos de llanto. La respuesta apareció en el lugar menos esperado: México.

En medio de un ambiente totalmente “Juanpablista” algunas personas comenzaron a contar anécdotas de cuando tuvieron la oportunidad de conocer personalmente al Papa viajero (mi envidia total a esas personas).

Uno de los señores comentó que al saludar al Papa su mirada parecía escudriñarle el alma, y después de aquel breve momento se apartó del lugar y se sentó a llorar con gran emoción. Cuando contó eso yo me sentí totalmente identificado.

Recordé también las millones de personas que aseguran que cuando Juan Pablo visitó sus países y vieron cómo pasaba frente a ellos en el papamóvil los miró. ¡A todos los miró! ¡A todos los bendijo!… Todos sintieron conexión inmediata con aquella mirada, y no fueron pocos los que lloraron después de aquel momento de distante interacción con el Papa viajero.

Vía de la Conciliación el día de la canonización

Vía de la Conciliación el día de la canonización

Entonces, si eso pasaba en tantas ocasiones con quienes sí pudieron verlo en vida, ¿podré conectar mi reacción con la de tantos alrededor del mundo? Yo creo que sí.

La respuesta me llegó como caída del cielo (lo cual no es nada raro a decir verdad): aquel espectáculo glorioso que constituía la Plaza de San Pedro esa mañana era un reflejo de la mirada de Juan Pablo II, que quienes la vieron en vida describen como “un espejo de Dios”. Es solamente de esa manera como puedo explicar el llanto exagerado de esa mañana de abril.

Mientras yo lloraba de espaldas a la Plaza recuerdo que me llegaban mensajes al celular de mi amiga Margarita, quien en San José veía la canonización desde el Estadio Nacional y lloraba igual que yo.

Ese fue el día más feliz de mi vida, el día en que pude ver la mirada de un santo, una mirada que refleja gloria, la gloria de Dios. Y con gran orgullo digo que esa mirada me hizo llorar.

Contrario a lo que diría la canción para mí la del 2014 fue una bendita primavera, tengo miles de recuerdos que darán fe de ello por siempre.

Hoy, 22 de octubre es el primer día de san Juan Pablo II, y de mí solo sale un agradecimiento a Dios, porque desde antes de que yo naciera él sabía que este santo llegaría a mi vida para quedarse ¡y vaya manera que encontró de hacerlo!

Feliz día san Juan Pablo II, siempre te recordaremos.

Juan Pablo

Entre números y letras: Gabriela Frías

Los días de Gabriela Frías pasan sumergidos entre dos mundos que muchos dan por antagónicos. Sin embargo, ella los encuentra fascinantes. Su mente privilegiada está acompañada de una personalidad cautivante y una sonrisa sincera que la acompaña a cada minuto. Asegura que le “chocan las fotos”, pero no le niega una a quien se la pide.

Su dinamismo en la pantalla le ha permitido ganarse la confianza de su audiencia, que la prefiere por su manera clara de informar de la actualidad económica todas las noches en el programa estelar CNN Dinero, en CNN en Español. Frías es además una de las periodistas con más antigüedad en dicha casa informativa, ya que desde el 2000 se ha mantenido como uno de los rostros más conocidos en Latinoamérica en lo que a noticias se refiere.

Le invito a conocer un poco más de esta talentosa periodista mexicana.

¿Cómo era Gabriela de niña?

Facebook.com/Gabriela-Frias-oficial

Facebook.com/Gabriela-Frias-oficial

“¿En serio? (risas) Un poco nerd, muy introvertida, mucho de leer, tomaba clases de muchas cosas: guitarra, piano y ballet – que era lo que más me gustaba -, me encantaba patinar y era bastante aplicada en la escuela. Soy la segunda de cuatro, y era buena alumna, terminé siendo medalla de honor en la primaria, con buenas notas, y como tengo padres que trabajan mi misión era quitarles la preocupación de mi desempeño escolar, así que bastante buena hija en ese sentido”.

¿Y era mejor en matemáticas o en español?

“Yo tuve malos profesores de matemáticas, pero era buena. Mi papá era ingeniero, así que tenía un buen papá que me explicaba lo que no me podía explicar el profesor. Siempre fui muy buena para los idiomas, así que en español era muy buena, pero en inglés era mejor”.

¿En qué momento descubrió el periodismo?

“En la preparatoria tuve una maestra muy buena, ya ves que hay maestros que te marcan en la vida y yo tuve una que nos daba una materia llamada ‘problemas políticos, económicos y sociales de México’, súper interesante, súper entretenida, y ahí fue donde dije: ‘me quiero meter a estudiar periodismo’, y ella fue la que me dio los datos de la universidad a la que terminé yendo, una escuela netamente de periodismo”.

¿Y desde el primer momento la mirada estaba puesta en economía?

“No, te voy a ser franca. No, porque en la época en que yo entré a estudiar periodismo en México había este idealismo por el periodismo de guerra, y ser corresponsal de guerra era lo máximo. Y en el México de ese momento había un sistema político muy cerrado, y yo no me imaginaba simplemente tomándole declaraciones a los funcionarios y sirviendo de “bocina”. Era esa época en la que México estaba dominado por el PRI, había muy poco activismo ciudadano, y eso fue lo que me hizo pensar en meterme a periodismo político. El periodismo cultural me gustaba, pero pensé que convertir una pasión en obligación me iba a aburrir”.

¿Si hacemos un balance entre periodismo y economía qué es lo que predomina en Gabriela?

“El periodismo, porque lo entiendo como un servicio, y entiendo que lo que yo no entienda la gente que no lo vive, lo lee y lo consume todos los días menos va a entenderlo, y porque hay una virtud muy linda en el periodismo que es esa curiosidad con la que uno tiene que entrar a conocer la información, la cultura, el mundo, las formas de pensar, etcétera”.

Gabriela estudió en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, en la Ciudad de México, y realizó una especialización en economía en el INCAE Bussiness School, en Costa Rica. Incursionó en el periodismo económico en 1997, en el periódico Reforma de México. En el 2000 entró a CNN en Español y desde entonces ha estado al frente de programas como “En efectivo”, “Economía y Finanzas”, “CNN Dinero”, “Fuerza en Movimiento”, entre otros.

Después de 16 años en periodismo económico ¿le gustaría hacer un cambio de dirección y cubrir algo más?

“CNN tiene un poco de escuela para pensar no solamente en economía, estoy en una escuela en la que puedo hablar también de las noticias políticas, es difícil separar la política de la economía, y tú lo sabes muy bien, pero me encanta lo que hago. Quizá la respuesta es: no, me quedo aquí”.

¿Qué es lo que más la llena del periodismo?

10403601_1462768453978278_2744362477339865445_n“Que uno puede aprender y estudiar mucho todos los días, que el debate de ideas te hace ver que nada es absoluto y mucho es relativo – pero no se puede generalizar -, que hay que incorporar la idiosincrasia y las culturas para entender bien como se ven las cosas desde la óptica de la gente que lo vive, uno como periodista lo presencia pero la manera en que lo viven es más importante”.

¿Cuál ha sido la noticia que más la ha marcado cubrir en estos años de carrera?

“Muchas, no hay una. La virtud de este negocio es que mañana es un día nuevo, y si te fue muy bien, empiezas desde cero, y si te fue muy mal también empiezas desde cero a cubrir la nota.

Hay tantas notas, pero destaco el efecto económico de los atentados del 11 de septiembre, cuando estalló la burbuja de internet en 2001, los temblores en Haití y el esfuerzo de recuperación – que es donde entramos nosotros como periodistas económicos-. También las crisis en Europa, Argentina y Uruguay, los cacerolazos, el golpe de Estado en Venezuela.

Recuerdo las elecciones en México, cuando se rompe la hegemonía del PRI y entra Vicente Fox, la gente eufórica como si hubiera jugado la Selección Mexicana, y yo fui a votar. Yo no me podía perder un momento de esa historia que estábamos escribiendo en ese momento, lo demás ya es lo de menos en este momento, pero eso también fue muy importante”.

¿Qué características tienen todas estas en común para que la marquen a nivel profesional y personal?

“Primero que se trata del evento inmediatamente posterior al hecho concreto. Los atentados del 9-11, por ejemplo, el siguiente capítulo fue la economía, y creo que eso es fundamental. Hay una parte muy interesante, y es aprender cómo la gente reacciona en países como Argentina con tantos medios de cambio que se generaron después del default, aprende uno más de lo que viven los ciudadanos que de lo que uno puede decir como economista, es esa capacidad de ajuste que tenemos como seres humanos”.

Al ver hacia atrás y recapitular su historia Gabriela se llena de emoción y cuenta con entusiasmo cómo pasó de ser la joven reportera de Reforma, al rostro de la economía de CNN en Español.

¿Cómo llegó la propuesta de CNN a su vida?10440773_1466794576908999_1837739372056284642_n

“Fue muy emocionante, yo estaba trabajando en Reforma, no estaba buscando nada fuera de mi país, pero CNN estaba buscando un socio en México para hacer contenido para televisión con alguna empresa reconocida, y Reforma era esa empresa. Nos pusieron a varios periodistas con camarógrafos. Nos enseñaron a empaquetar los proyectos de prensa escrita para televisión y me escogieron para estar al frente de ese proyecto. Fueron los “pininos”, diríamos en México. Aprendí de todo este tema de la imagen, el look, el maquillaje, y todas estas cosas que como periodista de la calle no te preocupan tanto.

Terminado ese proyecto nos dijeron que CNN iba a buscar a algunos de nosotros, y me buscaron. Hice la entrevista en 1999, me dijeron que estaban interesados pero no salía la visa y pensé que no iban a contratarme, pero el 14 de febrero del 2000 ya estaba yo aquí (en Atlanta) y estaba emocionadísima.

Mis papás no creían que me iba hasta que llegó la famosa visa y el camión la mudanza, me pidieron que pusiera mi ropa en cajas y me preguntaron si quería llevarme comida de México y les dije: “OK, voy a ir a comprar algo al súper”, y me fui a comprar comida mexicana y ¡oh sorpresa!, el primer fin de semana viviendo aquí en Atlanta me di cuenta que está lleno de mexicanos, así que no había necesidad de comprar comida”.

¿Y le hace falta México?

“¡Claro! ¡Claro! México es mi patria, es mi corazón, pero quiero este país (Estados Unidos), porque ha sido muy generoso conmigo”.

¿Le han dicho “yo quiero ser como usted cuando sea grande”?

10494828_10202042972864038_7997664250199086045_n

Jovel Álvarez y Gabriela Frías

“Sí, y es un súper halago, se siente increíble, sientes que tu trabajo es bien hecho y recuerdas que es un servicio lo que haces”.

De lo que pasa fuera de la rutina del trabajo, ¿qué es lo que la hace decir: “No me equivoqué, esto es lo mío”?

“No sé si son experiencias que estén afuera, pero por ejemplo, el día en que haces la entrevista, que preguntas y el invitado te da lo que es práctico y dimensiona la situación, y sabes que como tú lo entiendes los demás lo están entendiendo. Esas son las cosas que se lleva uno a casa.

Fuera de la oficina me gusta leer y hacer ejercicio, dejé el ballet por un problema de espalda pero no dejo el yoga o los pilates, eso me gusta porque me recuerda esos años en los que estaba yo metida a las 8 de la noche haciendo ballet”.

¿Cuál es la clave del éxito?

“Estar preparado para lo que venga”.

¿Cómo se solucionan las “metidas de pata” al aire?

“Cuando eres novato se siente muy mal, cuando tienes mucho tiempo haciendo esto sabes que es normal, le puede pasar a cualquiera y no te atacas ni te tiras al piso, lo tomas como algo que sabes que todos vivimos, pero reconocerlo y seguir adelante es lo que toca hacer.

Hay una cortina muy fuerte entre los periodistas, que es el temor de no saber algo y preguntar porque sientes que la gente se va a dar cuenta que no sabes, pero son licencias que no podemos dejar de darnos para no perder el piso y reconocer que a veces uno no lo sabe todo”.

¿Cuál es su entrevista soñada?

“Bill Clinton, me encantaría, o Winston Churchill si me llevas al pasado, esa sería una de las entrevistas que más ganas me daría haber hecho”.

¿Y cuáles de las que antes eran soñadas ya logró?

Muhammad Yunus, por premio Nobel de la Paz, microcréditos, me pareció ¡fantástico, fantástico, fantástico! También directores del Fondo Monetario Internacional, es para nosotros como escalar el Everest, sentarse y preguntarles lo que hasta puede resultarles incómodo es importante y no perder el piso cuando estás frente a ellos.

Pero a veces la gran entrevista no tiene que ser al gran personaje, es al que sabe explicar cómo funciona algo, una beca, un proyecto, un modelo de negocios, para un reportero de negocios – en mi humilde opinión – el mayor valor es el que te trae un invitado que sabe lo que está diciendo, no necesariamente opina, pero te describe.

¿Cómo le gustaría ser recordada en 50 años por ejemplo? 

Favor que me haces (risas). Como una periodista comprometida, que le gusta su trabajo que genera valor agregado, pregunta lo que los demás necesitan saber y respetuosa de culturas, idiosincrasias y maneras de pensar. Una periodista seria. El nombre es lo que uno se lleva, no importa donde estés.

10514708_1463717103883413_8487984346995611025_n

Ella es Gabriela Frías, la mujer de las finanzas.

Adriana Durán: “El día que yo olvide lo que me costó, no voy a valorar lo que tengo hoy”

Imagine por un momento a una niña sentada con su padre viendo con gran atención un partido de fútbol. Ella es una de seis hermanos (cuatro hombres y dos mujeres), sin embargo, siempre ha sido la que más tiempo pasa con su papá viendo los deportes en la televisión.

Fue su padre quien le presentó a esta niña cartaginesa ese mundo que se convertiría más adelante en una de sus pasiones, y fue junto a él que tuvo la oportunidad de ver a su amada Selección en un Mundial de Fútbol, pero no por televisión, sino en la Arena Fonte Nova, en Salvador Bahía (Brasil).AdrianaDurán-1

Hoy esta niña ha crecido, ha estudiado y se ha convertido en una de las periodistas más queridas de su país. Confiesa que actualmente le encanta hablar de fútbol con sus hijos, y que ellos mismos le han dicho que resulta fascinante poder tener esas conversaciones con su madre.

Una vez concluido el capítulo que la trajo de vuelta a ese campo en el que dice sentirse “como pez en el agua”, Adriana Durán, la dama de los deportes, hace un balance de su sorpresivo regreso al periodismo deportivo, gracias al Mundial de Brasil 2014.

¿Qué va a significar para usted de ahora en adelante “Brasil 2014”?

Yo puse en Twitter algo que me salió del corazón: “Este fue mi mejor mundial”, porque me atrapó en una etapa diferente de mi vida profesional, con una madurez diferente, con una seguridad y un dominio diferentes. También porque para las nuevas generaciones fue un poco sorpresivo ver a una cara femenina no solo presentando deportes, sino también, si se quiere, con un papel protagónico. Sobre esto te soy sincera, me sorprendió un poco la reacción de la gente, no hay lugar donde vaya y no me digan algo. Uno sabe que no es un billete de 10 mil pesos para caerle bien a todo el mundo, y aunque a algunos les habrá gustado hay gente que dirá que me vaya a hacer galletitas, como dijeron por ahí.

A parte de este sueño que teníamos los ticos de ver a La Sele triunfar, ¿usted imaginó realmente que podríamos llegar adonde llegamos?

Yo sí pensaba que podíamos llegar a octavos, nunca soñé con llegar a cuartos, con la sinceridad del caso. Nunca lo soñé antes del Mundial, pero cuando uno toma como referencia el partido contra Uruguay uno dice: “podemos soñar en alto”. Ese partido para mí fue el mejor partido de La Selección en su total, porque si bien fue un primer tiempo parejo, el segundo tiempo fue extraordinario, el futbol ofensivo moderno de una Selección por la que nadie daba un cinco. Por eso somos la gran revelación, porque logramos romper con todos los esquemas y destacar en un mundial donde muchos de los grandes favoritos quedaron eliminados tempranamente y además nos dimos el taco de eliminarlos.

¿Cómo vivió el partido Costa Rica – Holanda allá en el estadio?

Fue bastante intenso estar ahí porque todos confiábamos en que podíamos pasar de ronda, y estuvimos muy cerca de lograrlo. Yo estaba con mi papá, que tiene 75 años, él sentado y yo no paraba de brincar. Todos los ticos alrededor estaban sentados, no hacían nada, y yo toda efusiva brincando y pegando gritos y le decía a mi papá: “Usted tranquilo, no se me mueva”, porque era un partido muy intenso. Nos tocó los penales del lado del que estábamos sentados, entonces los vimos cerquita. Fue extraordinario. ¡Un regalo de Dios! No termino de darle gracias, porque todavía me parece un sueño haber podido estar ahí.

¿Y el sabor del final?

Triste, pero no lloré, porque tenía la satisfacción de saber que jugaron muy bien. Yo sabía que si se perdió en penales era porque se hizo un gran partido. Estábamos hablando de una Selección cuya camiseta tenía un peso histórico único, y nosotros estábamos de igualados haciéndoles la pega, y estuvimos cerquísima de pasar de ronda sobre ellos. Fue una bofetada para Holanda que un equipito los llevara hasta los penales. Fue doloroso quedar fuera, pero todos los ticos que estábamos en el estadio salimos con la frente en alto, porque se había jugado bien. Contrariamente a Argentina, que siento que fue una Selección que no llegó a su nivel deseado.

¿Esta experiencia del Mundial, en lo periodístico, la hizo sentirse en su charco? ¿Extrañaba los deportes?

Vieras que sí me gustó mucho, no sé si los extrañaba porque nunca me he separado 100% , pero a nivel de presentación y ligamen con la gente, fue muy lindo y muy casual. Lo de la Revista estaba planeado desde principios de año, pero cuando don Mario anuncia que se va una semana a Brasil ellos tienen el problema de que casi todos los periodistas estaban allá, entonces surge la opción, por mi experiencia, de que presente. A mí los retos me encantan, pero me dio mucho miedo porque don Mario siempre ha sido la gran figura y el gran referente, desde que yo era estudiante de periodismo. Entonces me llega la posibilidad de sustituirlo a nivel de presentación y pensé de todo: “¿Cómo va a recibirlo la gente? ¿Les gustará? ¡Me van a destrozar viva si cometo un error!”, esos temores normales los tuve, pero desde el momento en que me senté me sentí en mi charco.

Volviendo a ver un poco para atrás, ¿cuál era su mayor anhelo cuando era estudiante de periodismo? ¿Estar en la silla de don Mario, hacer lo que hizo este mundial?AdrianaDurán-6

Es una muy buena pregunta. No sé si yo quería ser como don Mario Segura, pero sí me acuerdo que en mis años de estudiante yo quería ganarme el derecho de hacer el periodismo que yo quería hacer, y en ese momento eran deportes. En ese entonces las mujeres no hacían periodismo deportivo, era totalmente ilógico ver a una estudiante que quería hacer deportes. Las mujeres simplemente no hacían eso. Yo quería unir mi pasión con mi profesión ¿por qué no podría hacerlo? Yo no podía aspirar a tener un puesto como el de don Mario, pero podía aspirar a entrar en ese medio y fue lo que logré.

¿Ha pensado en regresar a la cancha los domingos o prefiere dejarlo para eventos especiales como Olimpiadas y Mundiales?

No me lo he cuestionado mucho, sí te digo que esto me apasiona mucho y siento que tengo una facilidad natural para hacerlo. Ahorita, saliendo de la Revista, no me lo he planteado, pero para mí es estar como pez en el agua, y siento que a la gente le gusta. Yo ni siquiera he valorado la posibilidad de dejar Buen Día, o hacer un cambio a deportes, porque ese no era el fin, pero no quisiera perder el contacto con los deportes. Ir a los estadios no sé, porque me agarra en una etapa de la vida diferente, y además Teletica Deportes tiene excelentes profesionales, pero si en algún momento me necesitan, ahí voy a estar.

Para la recepción de la Selección en el país estuvo 12 horas al aire, ¿Cómo fue esa maratón?

En realidad fueron como 14… Fue un día muy cansado, pero extraordinariamente positivo y enriquecedor. Las personas que me conocen saben de mi vocación de trabajo y saben que nunca he dudado en poner esfuerzo en mi trabajo, si dicen sapo, yo salto. El canal sabe que yo soy muy polifacética, y saben que si me pusieran a presentar noticias, modestia aparte, creo que lo haría muy bien, porque es una facilidad que uno tiene.

Mi jefe, Ignacio Santos, me escribió un correo muy bonito agradeciéndome todo lo que se hizo ese día, y yo le decía que el saber que la gente pudo vivir ese momento histórico de la llegada de La Selección por medio de nosotros era un gran honor. Y además estar al lado de Marcelo Castro fue increíble, porque en 15 años nunca habíamos presentado juntos. Para la hora de la revista (10 p.m.) yo ya me sentía golpeada porque había llegado desde las 6 a.m. para Buen Día. Ese día caí como una piedra, pero caí con una gran satisfacción de haberle llevado a Costa Rica, y al mundo ese momento histórico para nuestro país.

¿Qué es lo que más la llena del periodismo?

AdrianaDurán-16Ese poder de servicio. Estar de este lado, cuando alguien viene y te da las gracias porque una información le cambió la vida o algo que dijiste le motivó.

Yo fui madre soltera, tuve a mi hijo estando en la universidad, y nunca renuncié a mi estudio. Mi hijo nació en enero, en diciembre terminé el bloque completo y en febrero, cuando volvimos a clases, volví a llevar bloque completo. Cuando estaba en tercer año de U, cuando mi hijo tenía 6 meses, me salió la oportunidad de Canal 2, así que al mismo tiempo llevaba bloque completo en la universidad, tenía un hijo y trabajaba en deportes, y Dios me dio esa fuerza. Hace poco me llegó un correo de una muchacha que me marcó profundamente, me decía que ella estaba estudiando comunicación y quedó embarazada, y fue a decirle a uno de sus profesores que no quería seguir, que no se sentía preparada para llevar al bebé y la carrera. Entonces el profesor, Carlos Sandoval, la llevó a su oficina y le enseñó una foto mía que tenía en la pared y le dijo: “¿Usted la conoce a ella?”, la muchacha le dijo que sí, y el profesor le contestó: “Ella pasó lo mismo que usted, quedó embarazada, pudo haber renunciado, dejar todo en el camino, pero siguió, y si ella pudo ¿por qué usted no va a poder?”. La muchacha me dijo que eso le cambió la vida.

Ese tipo de cosas son las que cambian a la gente, y en Buen Día hemos cambiado muchas vidas. En deportes tal vez también se cambian vidas, si ves la cantidad de muchachas que estudian para ser periodistas deportivas y están en el medio, pensás que eso hace 20 años era imposible, cuando yo entré fui duramente criticada, no solamente era una mujer, sino por ser muy joven, tenía 20 años, y en ese momento era “esa mocosa que se mete en cosas de hombres”, y aun así continué. El primer año quería dejar todo tirado y dedicarme a otra cosa, no podía con la presión de mi hijo, la universidad y ser blanco de tantas críticas, ¡Eso hoy no se ve! Porque lo ven a uno en un puesto diferente con más seguridad. Pero eso no lo olvido, porque el día que yo olvide lo que me costó, no voy a valorar lo que tengo hoy. Eso me ha ayudado a encontrar en la sencillez y la humildad la principal clave para todo. A mí no me gusta que me traten diferente por ser Adriana Durán, es un poco difícil, porque lo primero que la gente hace es asustarse, pero lo importante es mantener los pies sobre la tierra.

¿Cómo le gustaría ser recordada?

Como una persona apasionada de lo que hizo, una mujer que fue común y corriente y se salió del saco. Una persona sencilla, humilde, que logró grandes cosas, una mujer que simple y sencillamente fue bendecida por Dios, siento que todo lo que me ha pasado es una bendición, soy fiel creyente, y siempre que tengo un problema dejo que Dios actúe y por eso me gustaría ser recordada, como una persona que hizo mucho pero que en realidad solo aprovechó oportunidades, el resto lo hizo Dios.

Ella es Adriana Durán…

 

Fotografías: Agencia BJ – Lorena Bogantes
Lorena.bogantes@gmail.com

Esteban Arce: “hay una dictadura de pensamiento en la que si no piensas como los demás te metes en problemas”

La persecución en los medios de comunicación a los periodistas o simplemente comunicadores cristianos es algo que han padecido, y siguen sufriendo, muchos jóvenes que intentan incursionar en su pasión sin éxito debido a una especie de discriminación hacia las creencias religiosas llevadas a la práctica de la vida cotidiana y al ejercicio profesional.

Sé de varios casos así y me pregunté si era verdaderamente posible, con los vaivenes de la sociedad actual, ser cristiano, ser católico, en el mundo del periodismo. Lo cierto es que la mayoría de quienes logran esto no lo cuentan, quizá por miedo, eso no lo sabremos nunca. Sin embargo, en medio del “silencio cristiano” presente en nuestros televisores día con día, en el dial o en la tinta de nuestro periódico, logré dar con un testimonio muy interesante.

Esteban Arce 1En México no necesita presentación, millones de personas sintonizan El Matutino Express de Foro TV (Televisa) día con día y se han familiarizado con su carismático conductor. Su nombre es Esteban Arce.

Si vemos veinte años atrás encontraríamos en este presentador de televisión un “desmadroso”, como él mismo dice, inmerso en el mundo del espectáculo, un mundo que estuvo a punto de costarle lo que más ama en el mundo: su familia.

Al escuchar su testimonio me propuse entrevistarlo, pensando justamente en quienes hoy en día se sienten discriminados o fracasados debido a los constantes rechazos de los que son víctimas por, quizás, portar una cruz en el pecho.

La situación en la que vivía Esteban él la califica de “pecador estándar” que define como “la creencia que uno tiene de que puede andar por la vida con la tolerancia que uno mismo cree que puede darse. No he matado… No he hecho mal… Ahí me la voy llevando… Por aquí me desvié un poquito, pero no pasó nada… Soy católico… Y la conversión es cuando regresas a la referencia y caminas sobre ella”. Una referencia que llegó a su vida de mano de sus padres que le inculcaron desde niño el catecismo.

Arce conoció el mundo del espectáculo por medio de la radio, con un programa que, como se constata en los testimonios que ha dado en diversas conferencias, era dedicado a “fregarle la vida a todo el mundo”. Ese programa tuvo un éxito tan grande que pasó más adelante al a televisión con el nombre de “El calabozo”. De esta manera un joven Esteban Arce, jugador frustrado de fútbol y en ese momento administrador de una empresa textil, se convierte en una figura de la televisión con un rating exitoso y con invitaciones a todos los eventos de sociedad que pudiese haber en México.

“La farándula es como todo, si tus valores están torcidos, o distendidos, o no los tienes vas a acabar mal. Hay gente muy buena y hay gente que no sirve para nada…”, afirma Arce.

En medio de este ambiente, y tras varios años en el mismo, esta figura de la televisión se da cuenta de que está a punto de perder a su familia. Ahí hace un alto en el camino y decide terminar con su programa y mantener su matrimonio y sus hijos como prioridad. “Tienes que poner una escala de valores y ver qué es lo más importante. Y si tú no das a tu familia un valor muy importante, si no es por eso vas a perderla por otra cosa, yo lo tenía muy claro. Cuando vi a mi familia muy vulnerable dije ‘mejor voy por otro lado'”, me dijo Esteban.

Con el paso de los años este popular presentador no desapareció de la pantalla, trabajó en Estados Unidos y en un momento en que en su vida todo pintaba estable inicia el exitoso proyecto del Matutino Express, y con él, unos meses más tarde llegó una experiencia que cambió su manera de ver la vida y vivir la fe.

Iglesia de MedjugorjeAcompañando a su esposa en una peregrinación a Medjugorje Arce se ve a sí mismo al final de una multitud de diez mil personas, a las 6 de la mañana, en un silencio impresionante y viviendo lo que para él en ese momento era “un simple acto de fe, no era otra cosa”. Del silencio surgió una voz y esta venía de una niña que estaba poseída a pocos unos metros de él. Ella gritaba, blasfemaba, maldecía, y en medio de ese espeluznante hecho la niña se vuelve hacia él y le dice en español “Esteban ¿qué haces aquí?”. Esto hace que este presentador tome conciencia en la existencia de algo “sobrenatural”, y califica esa experiencia de “algo personal, donde ves que él (el demonio) sabe quién eres y te conoce”.

A partir de ese momento Arce se consagra a la Virgen María y vuelve a México, para seguir con su trabajo, pero poco después sucede algo que hace que incluso su manera de comunicar cambie radicalmente.

“Un día en un avión me quedé dormido, y al despertar, de manera inmediata o automática, me entró la conciencia de que el puesto en el que yo estaba tenía que volcarlo entero a la referencia del catecismo y de Dios”. A partir de ahí y ante los pronósticos más negativos de los productores, Esteban comienza a incluir temas en favor de la vida, de la dignidad humana y en pro de la familia.

Obviamente me surge una duda en todo esto: “¿cómo recibió México este tipo de enfoque?”. A esta pregunta Arce responde:

“Al principio no entendían, fue agresivo, y todos los días a través de redes sociales no paran de insultarte y amenazarte, pero es más la gente que lo acepta bien y mis emisiones de radio, televisión y programas especiales siguen al aire, la gente las ve y tienen bastante aceptación.”

Y una aceptación no sólo grande, sino la más exitosa de ese horario en la televisión mexicana, ya que el Matutino Express ha ocupado el lugar número uno en audiencia y sobrevivió a la extinción del Canal 4 de Televisa para pasar a Foro TV desde su inicio.Esteban Arce 2

Con el nuevo enfoque del programa llegan también los problemas, grupos en redes pidiendo su cabeza, denuncias penales, famosos hablando en su contra y amenazas. Con una simple búsqueda en Facebook del nombre “Esteban Arce” aparece un grupo de 32 mil personas llamado “Esteban Arce fuera del aire”, ahí empieza la persecución social a la que muchos profesionales cristianos se exponen en el medio de la noticia. Para Arce las cosas son muy simples en este sentido: “Mira, las redes sociales ya me dan risa, no es que no sirvan para nada, pero cuando intentan agredirte ya sabes de qué grupo viene y ahí siguen, no lo quitan. No me voy a preocupar más de lo debido. En su momento dices ‘¿qué pasó?’, pero yo sigo al aire porque no hago nada malo, es nada más mi punto de vista”. Uno que muchos pensaríamos que podría recibir el rechazo de la casa para la que este presentador trabaja, sin embargo él asegura que “han sido muy respetuosos, me han apoyado y ven que hay buenos resultados en audiencia y comerciales. Lo que pasa es que hay grupos que son de choque y quieren aparentar que son más los que no lo aceptan, pero en México la gente es muy creyente y devota y cuando oyen temas así no los rechazan. Treinta y dos mil en un país de 100 millones… Tú dirás…”.

Pese a las amenazas recibidas Arce asegura que vale la pena defender la fe en el trabajo porque “son muchas más las satisfacciones. Cuando hablas con los jóvenes o vas a un congreso y alguien te dice: ‘gracias a un comentario tuyo me fui por aquí…’, o una joven te dice ‘gracias a un reportaje que sacaste yo no aborté y mi hijo tiene 2 años’. No estoy haciendo nada heroico, estoy haciendo simplemente lo que tengo que hacer y ya”.

Hasta aquí en términos de comunicación religiosa muchos de quienes padecen el calvario del rechazo en sus trabajos podrán pensar “este es simplemente un tipo con suerte” y podríamos decir que su panorama es la “situación deseada” por muchos, pero al exponerle la situación que pasan tantos jóvenes profesionales cristianos Arce les dirige un mensaje: “Hay que difundir tus valores, yo creo que la gente que no los defiende teniendo la oportunidad de opinar son cobardes o muy miserables. Hoy los medios de comunicación son muy amplios, si no te dan trabajo en una cadena no darse por vencido, abrir sus propios canales de internet, difundir en redes, participar en congresos y marchas. Pero si una cadena te discrimina por pensar de determinada manera hay que denunciar. Si por alguna manera de pensar te quieren quitar el trabajo o no te lo quieren dar es discriminación”.

Entre sus problemas más recientes se notificó a Arce de una demanda penal en contra suya y del cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de México, por homofobia que al final, no procedió. Esteban lo interpreta De esta manera:

“Es curioso que los que quieren ser tolerados son los más intolerantes. Y tú no estás diciendo que los corran o que los detengan o los maten, lo que pasa es que hay una especie de dictadura de pensamiento, en la que cuando no piensas como ellos te metes en problemas. Ahí es donde yo no estoy de acuerdo, hay que ser firmes y denunciar esto que podríamos llamar ‘heterofobia’, hay que utilizar las mismas herramientas que utilizan ellos pero siendo más consecuentes”.

La consecuencia es el secreto del éxito, podemos ver esta historia dividida en dos partes, antes y después de Medjugorje. La lección que este comunicador debe dejar, y no sólo a los profesionales de la noticia, sino a todos quienes lean esta nota, es que los valores deben estar siempre por arriba de cualquier propuesta laboral, porque no importa cuál sea, o cuanto puedan pagar, unos valores vendidos no eran valores reales.

Fotos: El Universal de México, Wikimedia y TV Notas

 

Juan Pablo: me hiciste llorar de nuevo

El título de este relato me vino fácil a la mente, o quizás al corazón, y lo puse con esa confianza porque, como diría Joaquín Navarro Valls, “a los santos se les habla de tú” (o en el caso de los ticos de ‘vos’).

Tardé unos días en escribir esto porque las emociones que sentí el pasado 27 de abril fueron demasiado fuertes y numerosas como para poder describirlas… Lo que viví ese día me dejó sin palabras.Juan Pablo

Aquí sé que hay quien comentará que “para un periodista la frase ‘no hay palabras’ está prohibida”, es por eso que me doy cuenta del largo camino que me falta para llegar a ser dócil en el periodismo.

Estoy convencido de que Dios me trajo a Roma por medio de Juan Pablo II. He tenido mucho tiempo para reflexionarlo, y veo claramente que cuando las cosas parecen estar mal, al pedirle Juan Pablo que me ayude todo se resuelve. (Como cuando me quedé sin avión en el aeropuerto de Miami).

Valentina y su Papa

Valentina y su Papa

Estar en Roma con quien fue (y es) la periodista consentida de Juan Pablo II ha sido una experiencia magnífica para mí. Me he dado cuenta de la bendición que representa poder comprobar si mi vocación es el periodismo al lado de una mujer talentosa, inteligente y dedicada como Valentina Alazraki. Estar al lado de esta periodista (pero antes que nada una persona) ha sido un honor durante este mes. 40 años de experiencia -de los cuales 26 fueron con un santo- significan que tengo un buen ejemplo a seguir.

Valentina fue también quien me llevó hasta la Vía de la Conciliación a las 4 de la mañana durante toda una semana para poder presenciar la manera en la que el brillante equipo de Televisa llevaba a México la alegría de una canonización que para ellos era casi la de un compatriota.

El día más emocionante de toda la semana, desde luego, fue el domingo.

A las 5 de la mañana estábamos ubicados en el puesto que iba a tocarnos el resto de la mañana, nosotros logramos llegar gracias a una calle habilitada exclusivamente para la prensa, de lo contrario me atrevo a dudar que hubiéramos llegado a tiempo para el inicio de la ceremonia.

Todos como sardinas

Todos como sardinas

La Vía Della Conciliazione se había convertido en un mar de personas, un espectáculo de banderas increíble de ver desde la tarima en la que estábamos ubicados, pero terriblemente incómodo de vivir estando ahí abajo.

La Basílica magistralmente iluminada era la meta de todos: peregrinos, periodistas, camarógrafos… Todas las miradas estaban en ella. Hermosa, adornada con dos fotografías en su icónica fachada.

Poco antes de las 6:00 a.m. abrieron la Plaza y nuestros ojos se convirtieron en asombrados testigos de lo que acontecía. Las banderas polacas dominaban aquel panorama sacado de un sueño. La presencia de los jóvenes y de los africanos captaban la atención de los que veíamos todo desde arriba.

Valentina dice en uno de sus libros –haciendo referencia a los funerales de Juan Pablo II- que ni el mejor director de cine habría logrado aquella gloriosa ceremonia… Pues creo que lo mismo aplicó ese domingo.

Antes del inicio de la ceremonia salieron de la Basílica las delegaciones oficiales, entre ellos los Reyes de España, de Bélgica y los grandes duques de Luxemburgo. La reina Sofía siempre bonita, los años pasan pero ella sigue teniendo esa simpatía que le he admirado desde que soy niño.

Unos minutos antes de la procesión inicial salió el Papa emérito Benedicto XVI. La Plaza lo recibió con una ovación. Era para él un día de emoción: aquel hombre con el que trabajó durante más de 20 años era declarado santo. Su sonrisa lo decía todo.

Foto L'Osservatore Romano

Foto L’Osservatore Romano

Todavía me parece mentira haber estado presente en la única misa en la historia de la Iglesia atólica que ha sido concelebrada por dos Papas. Una misa nada más, y este joven tico estuvo ahí, viendo como Benedicto y Francisco se saludaban.

Comenzó la ceremonia y el Papa venido “del fin del mundo” pronunció la fórmula con la que Juan XXIII y Juan Pablo II eran finalmente declarados santos. El primero a 51 años de su fallecimiento, el segundo a tan solo 9 años de aquel 2 de abril del 2005 que todos recordamos.

La eucaristía se desenvolvió con toda normalidad y fue al final que la banda interpretó dos temas bellísimos: “Jesuschrist you are my life” y el himno de Juan Pablo II “Abrid las puertas a Cristo”. Aquí fue donde las lágrimas llegaron…

“Jesuschrist you are my life” fue la protagonista de una noche que Roma nunca ha podido olvidar: La Jornada Mundial de Juventud del año 2000. Juan Pablo, enfermo y cansado se mostraba feliz. Aquel rostro paralizado lograba demostrar alegría, fue una noche única para todos y esa canción fue la que san Juan Pablo II “bailó” a su manera junto a todos los jóvenes. Todavía hoy cuando veo ese video me es inevitable llorar.

Sin embargo, fue el momento en que sonó el himno del otrora beato que mi alma se hizo un nudo… No pude más, y en medio de aquel mar de gente me puse a llorar –y escribiendo esto vuelve la emoción-.

Las dos anunciaban la misma noticia

Las dos anunciaban la misma noticia

Me resultó increíble pensar que hace 9 años en ese Palacio Apostólico que estaba a unos metros de mí, agonizaba Juan Pablo. En esa misma Plaza en la que estaba yo todos veían hacia la última ventana del Palacio, con la luz apagada. Y me resultaba aún más impactante pensar que que esa noche al encenderse esa luz Valentina, con quien yo estaba viviendo esa experiencia, anunció a México que Juan Pablo II había muerto. Fue demasiado para mí…

Me recuerdo viendo la televisión ese día en mi casa, con mi familia, tan atento a esa ventana como todos los demás, siendo un niño, llorando, y sin imaginar que unos años después estaría en ese mismo espacio, llorando de nuevo pero de felicidad al festejar la vida de aquel hombre que físicamente nos había dejado ese 2 de abril.

¡Abrid, las puertas a Cristo, no tengáis miedo! Abrid de par en par vuestro corazón al amor de Dios”… –Y solo a mí se me ocurre ponerme a escuchar el himno mientras escribo esto… Ya me puse a llorar de nuevo-. Ese mensaje era como un sello en mi corazón… Me decía “Jovel, abrí las puertas de tu corazón a Cristo y mirá adónde puede llevarte”. Yo no habría podido imaginar nueve años atrás que vería en persona el momento en que Juan Pablo II era declarado santo.

Intenté calmarme en las estrofas del himno, pero cuando volvía a sonar el coro sentía de nuevo ese impulso inexplicable de llorar. ¡Y yo en medio de todos los periodistas!… Era imposible entender lo que me sucedía, estaba enojado conmigo por llorar y me senté casi al nivel del suelo para que nadie me viera, pero en medio de ese enojo sentía una alegría –o gozo, como me dijo Marianella Cordero- que reconfortaban mi corazón.

Jovel Álvarez Solís

La Plaza de San Pedro llena de banderas y fotos…

Iba a terminar el himno y me calmé, me levanté y volví a ver a la Plaza. Nadie me mete a hacer semejante tontería… La imagen de esa Plaza llena de banderas de todo el mundo y fotos de Juan Pablo se me hizo insostenible y me puse a llorar de nuevo. Tuve que ir a esconderme a un rincón a tomar agua e intentar calmar esa alegría exagerada que sentía y que me incapacitaba para hacer otra cosa que no fuera llorar. Es la sensación más hermosa que he sentido en mi vida.

En ese momento solo podía decir “gracias”… Recordaba a mis papás, a mis hermanos, a mis abuelitas, a Glenda, a Marianella y a Valentina. Era demasiado…

Al final, en medio de aquella gran emoción solo pude decir una cosa:

Juan Pablo… Me hiciste llorar de nuevo. Y gracias por haberlo hecho.

La Virgen de los Ángeles ocupará un lugar especial en El Vaticano

20140307-070901 a.m..jpgLos católicos costarricenses que viajarán a Roma el próximo mes de abril para la canonización de Juan XXIII y Juan Pablo II vivirán un hecho histórico para la cristiandad de su país, ya que la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles, patrona de Costa Rica llegará al Vaticano para quedarse en la Parroquia de Santa Ana, donde se llevará a cabo la ceremonia de entronización.

La iniciativa nació de la visita que le hizo la Presidenta de Costa Rica, doña Laura Chinchilla Miranda al Papa Francisco en noviembre del año pasado, cuando la mandataria le pidió que permitiera a los costarricenses entronizar a su Patrona dentro de la Ciudad del Vaticano, a lo que el Pontífice accedió.

La imagen de la Virgen que será colocada en la parroquia vaticana es obra de artesanos de la provincia de Cartago, lugar donde se encuentra la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles y la imagen del original del hallazgo.

En el comunicado la Embajada dio a conocer que la intención original era entronizar la imagen en los Jardines Vaticanos, donde hay también una imagen de la Virgen de Guadalupe, sin embargo, y debido al material de la obra hecha por los artesanos cartagineses del Taller orfebrería Soto del Valle, la imagen será colocada para la veneración de los fieles en la Parroquia de Santa Ana, cuya santa patrona es la madre de la Virgen María.

Según el Embajador Sanchez este gesto de deferencia hacia el pueblo costarricense “es prueba fehaciente de las excelentes y fructíferas relaciones bilaterales entre ambos Estados, y demuestra el aprecio de la Santa Sede hacia nuestro país”. Además asegura que le ha agradecido personalmente al Papa Francisco por este gesto que ha tenido para el pueblo costarricense.

La ceremonia de entronización se llevará a cabo en la parroquia vaticana el próximo 26 de abril a las 9 a.m., y el ingreso, para todo aquel que quiera asistir, será libre por la Puerta de Santa Ana, en la Ciudad del Vaticano. La misa será presidida por el Cardenal Angelo Comastri, Arcipreste de la Basílica de San Pedro, y los Obispos costarricenses que estarán en Roma para la ocasión (el Arzobispo Quirós, el Obispo de Cartago Ulloa y el Arzobispo Emérito Barrantes), y podrán participar los sacerdotes y peregrinos de Costa Rica que estén en Roma en ese momento.